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domingo, 28 de enero de 2018

Antropologizando el comer. Ese magnífico menú de significados


"Que la mesa sea sana, que los lujos sean desterrados" 

Versos dorados. Pitágoras. s. V a. C.

"El cuerpo humano no es más que apariencia, 
 esconde nuestra realidad. 
La realidad es el alma."

Víctor Hugo. Los Miserables.


El hombre y los alimentos



Cesta de pan. Dalí


A modo de reflexión introductoria:



04 de abril de 2016 -  La Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó resolución que proclama el Decenio de acción sobre la Nutrición de la ONU para 2016-2025, con la intención de impulsar el combate al hambre.

Según sus cifras actualmente hay casi 800 millones de personas que padecen subalimentación crónica y mas de 2.000 millones sufren deficiencias de micro nutrientes. 
Además 159 millones de menores de 5 años tienen retraso del crecimiento 
otros 50 millones presentan peso por debajo de su estatura.

Por otra parte 1900 millones de personas tienen sobrepeso y 600 millones de ellas son obesas, cifras que van en aumento en casi todos los países.



Grabado de Edad Media. Comensales



El triunfo de Baco. Velazquez











I- El comer. Un hecho cultural y simbólico

      A la Antropología como ciencia, en sus distintas especialidades, sea social - cultural , a la cual  adscribo, o ya sea  en sus vertientes biológica o arqueológica, mucho importa y hace a sus temas-fuerza  , a sus tiempos de investigación y al rigor de sus estudios,  todo aquello vinculado a la alimentación humana y a todo el enriquecido mundo que al interior de su  compleja trama de usos, costumbres y ritos se construyen  y desarrollan  desde los tiempos profundos  de la evolución a ya tiempos  de  consolidada la especie Homo sapiens, y la mirada se detiene por supuesto en las diversas y  diferentes estrategias de subsistencia tejidas cual fina y paciente trama en el azaroso  esfuerzo cotidiano de dar solución a  las necesidades básicas a  sostenerse y sobrevivir,  vitales a  cada grupo humano, éxito  esquivo y  no siempre logrado , nada de lo cual es esencialmente diferente, aunque si pueda serlo en sus formas, a las preocupaciones existenciales que a un modo u otro agobian al  hombre moderno ,aunque  sea de hecho difícil advertirlo desde los miradores desenfocados  de un  mundo poblado hasta la saturación de tecnología compleja, no siempre amigable para la especie, no siempre necesaria, siempre si adictiva a generar de su uso necesidad y por supuesto que la claridad se esfuma  en el  atascado  tránsito por los complejos caminos de la globalidad ,fenómeno  que se sostiene y genera su propia vitalidad desconociendo y derribando a su paso colosal  singularidades culturales, trastocando costumbres,  desconociendo legitimidades laudadas por los tiempos, transportando en su mundo sin límites ni fronteras prepotencia en moneda constante y sonante, todo  en beneficio de la siempre omnipresente  " mano invisible del mercado" de cuya existencia  no podemos ignorar nos enterara ,  y en tiempos más que suficientes para tomar recaudos,  el Sr. Adam Smith y su Riqueza de las Naciones.

También lo presentó magistralmente desde el  dolor de tierras americanas del sur el escritor peruano Ciro Alegría en las páginas de su obra  : El mundo es ancho y ajeno, adelantado que como tantos otros agotaron sus voces en desgarrados gritos alertando,   oídos quizás, pero no  escuchados.






Asistimos hoy a nuevas leyes del mercado global huésped satisfecho entonces, de ese  mundo cada vez más ancho y  cada vez más ajeno  ,  cómodo a su lógica de pura y dura  matematización de negocios en números que  deben cerrar favorables,   potenciador sin duda  de las vergonzantes variables de desigualdad que se manifiestan en  indicadores de hambre en muchas regiones del mundo cosa que  las Organizaciones Internacionales competentes a la temática, paralizada en  el colosalismo de sus propios cuerpos de gigantes  nos advierten pero no revierten  tal escenario mundial donde   los indicadores de accesibilidad  a la alimentación sana y permanente  para un porcentaje escandalosamente grande de la población mundial agreden y estremecen   la mínima sensibilidad humanitaria  devenidos ya y sin duda,  en  irracionales y absurdos resultados en lo que hace a la calidad de vida  de la única especie distinguida entre todas como sapiens .

El comer en tiempos de sociedades complejas  ha dejado de ser un derecho desde que la comida dejó de ser un bien social y devino en mercancía. Lo cual en si mismo no es el problema, ya que desde siempre, desde los distintos tipos de relacionamientos inter grupos fueron los productos alimenticios utilizados - entre otros muchos bienes-  como objeto de intercambio y comercio. La patalogía social alrededor de la distribución del alimento se ubica a no dudar en los espacios económicos de poder y su fría lógica de búsqueda de  eficiencia, ya no para satisfacer necesidades alimentarias, es decir simple... que la gente coma,  sino para sus objetivos de lucro, es decir simple... que la gente compre. Las razones han sido y son varias y diversas, pero no es escenario ni objetivos de este trabajo el analizarlas aquí y ahora. Mucha y erudita literatura antropológica existe ya desarrollada  acerca del tema.

Esto tan simple, váyase por el sendero ideológico que a cada uno mejor le plazca, no admite dos lecturas, es  principio sin condiciones,  es punto de partida  ineludible  para cualquier sincero intento de invertir positivamente la  atrocidad  que queda escondida en los pliegues de los dobladillos de todos y cada uno de  los protagonistas a todo título de  los tantos pasillos internacionales en los cuales  con apariencia de suma preocupación y desde estómagos satisfechos,  se habla e interminablemente se teoriza acerca del hambre en el mundo.


Latas de sopa Campbell. Andy Warhol
      Por tanto  cierto es que la Antropología Social observa el fenómeno , lo investiga y  estudia cual hecho cultural y social y no ya simplemente  reducido a sus aspectos fisiológicos y  biológicos, por el contrario detenidamente y en asombro científico  mira y descubre el alimentarse de la especie contenido dentro de un universo simbólico enriquecido y fascinante ,  que lo penetra y lo empapa sin jamás saturarlo , que lo invade en todas y cada una de  sus manifestaciones y en todas las diversas fases del proceso  sea cual fuere el modelo cultural que se observe y estudie,  incluido el nuestro y el de nuestros tiempos en apariencias tan tecnológicos como pragmáticos, aunque siempre allí , pronto a manifestarse tan pronto como lo extrañemos y al hacerlo lo exoticemos   veremos trascender  en nuestra especificidad alimentaria rasgos inequivocamente culturales que se sostienen enraizados en lo profundo de nuestro pensamiento simbólico y muchas otras, más de las que nos permitimos reconocer, se acomodan silenciosas y  solapadas  en los recovecos de  nuestro maravilloso mundo mágico. Más veces, con seguridad y por fortuna , de las soportables y admisibles desde paranoicos y obsoletos positivismos .
 
No comemos a nuestros  amigos,  no cebamos nuestras mascotas con tal fin, valgan como truculentos ejemplos. Aunque ambas sean potenciales posibilidades de alimentación. La evitación, prohibiciones y tabúes alimenticios  corren sin duda por seguros y estables andariveles perfectamente diseñados desde valores culturales adquiridos y  compartidos por cada grupo humano en su diversidad.

Al decir ilustrado de Claude Levi Strauss, antropólogo social de origen francés, con profuso trabajo de campo en Brasil y uno de los pensadores fundantes de la vertiente social   antropológica :

"Si es bueno para pensar, es bueno para comer " 

El hombre, ciertamente , en todos los tiempos , espacios y culturas piensa lo que come, lo simboliza y lo significa.

II -Alimentos prohibidos

Basta  con aproximarnos a revisar las religiones de los  Libros  y  encontraremos allí   larga lista de evitaciones que nada parecen tener  en principio  de objetables como alimento de consumo humano .

La Biblia  en listas llamativamente específicas y detalladas se detiene en el detalle de animales potencialmente comestibles y desde  el texto sagrado declararlos "abominables" y prohibidos de comer a sus fieles .
Ver entre otros: Levítico 11:1-31 Animales limpios e inmundo .Versión Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960.

El cerdo, animal impuro por tanto prohibido  alimento para los musulmanes comparte con el mes de ayuno del Ramadán la trascendencia religiosa y por tanto cultural del mundo coránico
También y expreso  en   El Corán o en la Sunna ( Tradición del Profeta ) a los musulmanes les está prohibido comer además del cerdo:

"animales muertos por causas naturales,animales muertos por asfixia, apaleados, de una caída o de una cornada.animales muertos por otro método que no sea el degüello,animales que no se haya invocado el nombre de Dios a la hora de sacrificarlos, animales carnívoros con colmillos, aves con garras  ( Halcones, Águilas…), y  sangre."


La India en su grandiosidad cultural diversa  y desde el hinduísmo, religiosidad que tanto cuesta a Occidente comprender como complejo conjunto socio cultural de religiones diferentes,  la condición sagrada de la vaca y  su exclusión del mundo de lo comestible la representa entre nosotros : 

"quién come qué, cuándo, dónde cómo , con quién, y por qué lo come constituye un indicador de la situación social y religiosa del individuo" 
Dra.Renate Syed. Doctora en Indología. Universidad de Munich. Aspectos religiosos de la conducta alimenticia en el hinduismo.


Debemos sumar a la larga lista de intervención de lo cultural y simbólico en la mesa cotidiana,  los tiempos de ayunos rituales purificadores , la prohibición absoluta de matar presente en otros espacios religiosos  como el budismo, y así podríamos extendernos. No son éstos sino claros ejemplos de cuan profundamente conviven  la necesidad biológica de alimentarse con las normas culturales.

Es claro así mismo que la Cultura expropia el fenómeno aún  antes de convertirse en alimento y  se manifiestan contundente en estrictos requisitos que acompañan el  sacrificio  ritual del ganado destinado a consumo humano , en el mundo judaico para la carne kosher y la carne halai   en el  musulmán  .

Lo que comemos, como y cuando lo hacemos, pero también sus contrarios, lo que siendo comestible, no lo comemos, lo que nos prohibimos, lo que tenemos instituido culturalmente como tabú, aquellos momentos en los cuales muchas culturas entran en ayuno jerarquizando los mandatos de su cultura por encima de su compromiso de sobrevivencia biológica supeditada a  una dieta rica en cantidad y calidad, expresan estos ejemplos, pocos entre muchísimos, con claridad indiscutible, que nada en ellos se produce desde necesidades biológicas, sino desde imposiciones  religiosas, por tanto culturales,  al amparo del mundo de lo sagrado,  enraizadas en el pensamiento simbólico y   abstracto del que es portador la especie , espacio  allí donde anida cómoda y satisfecha la Cultura.

Al momento de alimentarnos utilizamos a pleno el privilegio , nuestro pensamiento simbólico y por tanto la maravilla de significarlos e interpretarlos,  privilegio también no solamente  de  portar Cultura , sino y sin quizás el privilegio mayor lo sea  la capacidad de trasmitírla. Es bueno , diría que imprescindible a su comprensión y aprehensión conceptual de sus alcances, tener siempre presente que la Cultura ,esa condición única a lo humano , ese todo complejo que son nuestras costumbres, nuestra  manera de racionalizar y pensar el mundo que construimos y vivimos, es una condición adquirida, cada generación la trasmite a sus descendientes, en nada intervienen en ello los genes, nada tiene que decir la biología, nacemos desprovistos de ella, aún cuando ya nos precede y condiciona antes de nuestro propio nacimiento desde las distintas y diversas  normas culturales de emparejamiento y   matrimonios concertados , en las propias reglas reproductivas condicionadas por el tabú del incesto,  o en el devenir de  parejas reproductivas condicionadas culturalmente a formatos  monogámicos, poligámicos o poliándricos, ya  en las condiciones  rituales  del parto y post parto o  en las propias prácticas de  copulación, todo está absolutamente  permeado por la Cultura.

La alimentación , los alimentos y las formas y maneras de comer no podrían estar fuera de esto.Y no lo están.


III- ¿Cuando nos convertimos en humanos?

¡En África sin duda! 

El Homo sapiens sapiens, producto del tan  largo como azaroso viaje evolutivo de nuestros ancestros para "bajar de los árboles", hubo de superar y con distinto éxito  las fases de Bipedismo, Terrestrialidad, Encefalismo y Cultura, en el órden que fuere esto sucediere, que no hay acuerdo ni unanimidad en el mundo científico en lo que hace al órden de la secuencia. En todas ellas , a uno u otro modo tuvieron directa participación y efecto causal la alimentación y una vez alcanzada la etapa, efectos sobre ésta.




Naturaleza muerta con limones, naranjas y taza. Francisco de Zurbarán

IV -¿Cuándo dejamos de ser cazadores recolectores?

El Homo sapiens entra en el Neolítico ya consolidado como único homínido sobreviviente y apenas emigrado del continente africano, hace apenas unas decenas de milenios, cambio trascendente y modificador que significó variar sustancialmente sus hasta allí ancestrales estrategias de subsistencia, carroñero en sus tiempos primigenios pasando luego de adquirir tecnologías a la etapa de caza de animales y recolecta de frutos silvestres para llegar mucho más tarde de lo que tenemos internalizado intelectualmente a su sedentarización y con ella la  dependencia de  su alimentación quedó librada al éxito en  la domesticación  de animales y plantas para su provecho. 

Significó también el fin de la movilidad  funcional, no a una condición de nomadismo irracional propio de "primitivos"  sin sentido, como peyorativamente se instaló y en muchos casos aún permanece despreciativamente en el imaginario popular, sino fundada en  una magnífica relación de saber con la naturaleza y sus seres vivos y el eficiente manejo de la  estacionalidad de los recursos explotados  . Abandona entonces su nomadismo funcional compadecido con las leyes de la Naturaleza por otro en el cual sus tiempos y energías se abocan al esfuerzo de modificarla en su provecho.

Todas la fuentes y escuelas académicas tienden a estar de acuerdo que tal fenómeno aconteció  en el enclave fértil del valle interior y mesopotámico a los cauces de los ríos Eufrates y Tigris, llamado en la antiguedad Mesopotamia, hoy perteneciente a Irak en fecha que a los efectos de este ensayo, redondearemos en 12.000 años a.C. Es en  Oriente donde se han excavado y estudiado los restos arqueológicos que se estiman como pertenecientes a los primeros asentamientos humanos permanentes.
No todos los autores coinciden en aceptar y considerar este fenómeno como un salto adelante de la especie. Muchos y se comparte su opinión, estiman que trajo consigo el principio de nuevos problemas con graves consecuencias y que aún no se les ha encontrado eficiente solución.  El surgimiento de poderes al interior de las comunidades con la aparición del excedente  y por tanto la desaparición paulatina de lo igualitario. También en el plano de la salud las enfermedades trasmisibles se transformaron en una nueva amenaza.
En el sedentarismo, la agricultura y el pastoreo de animales domésticos el proceso de alimentación varía sustancialmente.
Ahora los productos comestibles, se producen, circulan , se distribuyen y consumen al interior del grupo y el excedente que resultare se guarda como reserva o se comercia con otros grupos a través de complejas operaciones de intercambio. El proceso implica organización , también administradores, relaciones jerárquicas y por supuesto relaciones diversas de poder. 
Igualmente lo cotidiano, el quehacer y la ocupación diaria consistía en defenderse de un entorne severo, en el cual integraban por cierto la cadena trófica en doble condición de depredadores y víctimas, sumándose la lucha primordial para obtener las proteinas y calorías necesarias a la buena salud y capacidad de sobrevivir y reproducirse del grupo .

V-  El alimento en el mundo moderno


 Consumimos productos con los cuales nuestra relación es la de una mercadería sujeta a la disponibilidad del mercado. Lejos, muy lejos, los tiempos de los grupos familiares como una unidad armónica  de producción y consumo.

El hombre es único al momento de interpretar el mundo en que vive desde un complejo de representaciones simbólicas. El alimento no queda fuera de ese contexto. Así el hombre,  los categoriza en permitidos o los evita, saludables o perjudiciales, ordinarios, distinguidos, festivos, femeninos, masculinos, rituales, sagrados, etc. sin que en ningún extremo sea imprescindible correspondencia alguna entre tales decisiones y la realidad de consecuencias perniciosas para la salud mental o física.  

Y si algún diferencial de importancia se percibe  entre el mundo antiguo y lo moderno en lo que hace a la relación del humano con sus alimentos radica ésta  en  la calidad de la incertidumbre: en la Antiguedad  era su asunto diario cotidiano  la posibilidad de no contar con la cantidad y calidad necesaria; en tiempos ya modernos y de seguro en los tiempos contempóraneos la mayor de las incertidumbres se centra en no saber a ciencia cierta que es lo que estamos comiendo.   En los expendios de venta de  alimentos, poca o ninguna es la relación de nuestros sentidos del sabor , la vista, el gusto y el olfato con aquello que procuramos como nuestra inmediata o más o menos próxima comida.

Nos relacionamos y tomamos  opciones alimentarias estimulados y ciertamente manipulados desde campañas publicitarias ,manejadas éstas si de forma  científica hacia claros objetivos de generar deseos de comprar  resguardados detrás de la necesidad  de comer. Las ideas fuerza se apoyan en el destaque explícito o subliminal de  potenciales condiciones  energizantes, estimulantes, afrodisíacas, etc. de la mercadería comestible en oferta.

Es, sin quizás, la función de alimentarse, además de su esencialidad a lo que hace a nuestra vida, la más generadora y dependiente de valores culturales. Hechos de nuestra vida cotidiana lo exponen con claridad. 

Es que la mayor parte de nuestra vida social se construye y realiza alrededor de lo que llamaremos el concepto "mesa" .

Es a su alrededor , sea material y/o simbólico, que nos instalamos a festejar, sea los diversos aniversarios culturalmente trascendentes, nuestros ritos de paso, (15 años , Bar o Bat Mitzvah judío, las celebraciones musulmanas, hindúes y en general de todas las religiones ) matrimonios, confirmaciones confesionales, personales y profesionales, rituales fúnebres y muchos otros. 

Es asunto asumido desde la realidad, dentro de sistemas globales y universales de economía de mercado el hecho de ser los alimentos una mercadería más, cuya producción, circulación y distribución a través de distintas formas de comercio, representan cifras de dineros y de poder inconmensurables.
También es tema asumido que son difíciles cuanto no imposible salvar los obstáculos para salir de este sistema, al que hemos tomado desde el acostumbramiento, en el único posible y el producir , distribuir y consumir alimentos en forma social , igualitaria y comunitaria,  desdeñarlo como utópico. Todo pasa por la Cultura y ésta necesita de sus tiempos largos para sus  cambios. 

VI -Mauss y el Ensayo sobre el Don

Marcel Mauss, pensador y antroólogo francés, discípulo y sobrino de Durkheim desarrolló su teoría acerca de la forma en  que los bienes circulaban al interior de toda sociedad, el alimento uno de ellos,   dentro de un circuito básico, inapelable e inmutable de retorno en una cadena de acontecimientos de:

 Dar,  Recibir ... Devolver ...

One of de familiy. Frederick Cotman
 

Complejo fenómeno que  llamó el Don, y que la escuela sajona denominó the Gift (el regalo). No es espacio éste para profundizar en el tema, aunque si lo   vemos presente y  vinculado a costumbres culturales ancestrales algunas , otras simplemente antiguas  y estas últimas próximas aún en el tiempo  que trajeran los flujos de inmigrantes a estas tierras de Pueblos transplantados , según feliz terminología de Darcy Ribeiro  prestigioso antropólogo social brasileño, usos sociales  que aún se reflejaba en las primeras décadas del s.XX en cualquier vecindario la costumbre de "convidar" a los vecinos próximos o de "puerta" como se les llamaba, en ocasión de procesar algún plato especial. Luego, era de esperar y tenido por hecho, que dicho plato no regresaría vacío. 

En el mismo trabajo Mauss, declara su total rechazo a todo tipo de caridad "por ser ésta ofensiva para quien la recibe", decía. 

El comer todos, todos los días, obligación social antes que moral, intrínsica a la condición humana, ha dejado de ser lo común , para construirse desde los niveles preocupantes con los que  el hambre  azota la población del planeta, en un hecho extraordinario. 

VII - Ritos de comensalidad



Bodegón con sirvienta. Paul de Vos


 Los seres humanos somos la única especie que pensamos  y hablamos  de nuestros  alimentos, los únicos además, que operamos normas y reglas con respecto a lo que comemos, a su modo de preparación, a su forma de consumo.
Éstos acontecimientos socializados y estructurados se ponen en evidencia en las diversidad  de las reglas de comensalidad, cuya función primordial es estrechar las relaciones de los miembros del grupo o comunidad. La noción de comensalidad es compleja y abarca infinidad de formatos y convenciones:

"Quienes comen en la misma mesa, lo que toman ritualmente el pan en común, se convierten en compañeros -cum panen- promoviendo vínculos sociales sólidos o fundando comunidad".
(Arnaiz 2001, :180).


La última cena. Leonardo da Vinci.


"La comida en común constituye un medio universal para expresar sociabilidad e igualdad. El hecho de comer trasciende su aspecto nutriente para revestir connotaciones sociales y ceremoniales, ya que la mesa es por excelencia el lugar del convival y la comida una técnica simbólica, una metáfora de la socialidad intimista que establece esta comunión en los momentos festivos" (Maffesoli, 1990)

La alimentación constituye un sistema de comunicación en la medida en que ésta no sea tan sólo una colección de productos, susceptibles de estudios estadísticos o dietéticos, sino que constituya también un complejo sistema de signos, un cuerpo de imágenes, un protocolo de usos, de situaciones y de comportamientos propios.


El presente trabajo tiene como origen  charla a  que fuere invitado  el 5 de agosto de 2017  "Día del Nutricionista" en reunión con estudiantes y  egresados   en el Centro Cultural de España.
  Montevideo , Uruguay.











domingo, 25 de octubre de 2015

¿Erotismo chatarra?

"18. Por ignorar el poder del fuego, la mariposa nocturna puede caer  en la llama; por ignorancia, el pez come la carne del anzuelo. Pero, ¿por qué nosotros, que conocemos el peligro, caemos en las redes del dios del amor? ¡Oh, qué inexplicable el poder de la locura de los deseos!"
Bhartrihari. poeta indio. circa Siglo V

[...]La actividad sexual reproductiva la tienen en común los animales sexuados y los hombres, pero al parecer sólo los hombres han hecho de su actividad sexual una actividad erótica, donde la diferencia que separa al erotismo de la actividad sexual simple es una búsqueda psicológica independiente del fin natural dado en la reproducción y del cuidado que dar a los hijos.[...]  
El erotismo. Georges Bataille. 


"La trilogía de '50 sombras de Grey', cuyo primer libro salió a la venta en 2011, se ha convertido en el éxito editorial de la década al venderse más de 125 millones de copias alrededor del mundo y haber sido traducida a 52 idiomas."
Fotografía :j.n.viana

El erotismo,  privilegio que nos distingue de otros  seres sexuados  y que disfrutamos diferenciándonos en el Reino  al que  pertenecemos, siempre ha traido consigo  corolarios y consecuencias  que la costumbre,  iniciada siempre en necesidad,  han  marcado en un largo y no sencillo proceso como inevitables y funcionales al modelo cultural y siempre están allí expectantes y vigilantes en toda la diversidad cultural de la especie. Dentro de ellas y especialmente por sus consecuencias sociales, surgen primeras e inmediatas las limitaciones que al ejercicio de la sexualidad humana se oponen las reglas, por serlo... violables, por tanto sancionables, del tabú del incesto muy importante dentro de otras a las que contiene y subsume.


 Levi-Strauss, sostiene y parece ser al día de hoy  un duro escollo teórico a roer y sortear para quienes con él desacuerdan , que en dicha regla y con ella , nuestra animalidad, nuestro estado de naturaleza se fundió en Cultura .  Es decir, fijó límites y estableció condiciones al ejercicio de nuestra sexualidad. Expresamente nos seleccionó pareja y en no menos dura expresión, nos prohibió otras. 

Y eso es así desde tan antiguo que ya aceptamos este extraordinario como normalidad. Mucho y muchos  han hecho el intento de explicar y  argumentar desde diferentes enfoques teórico , las razones de tal prohibición o tabú , mayoritariamente la Antropología se ubica con mayor o menores matices aceptando y dando por bueno el concepto levistrauveriano de donación de mujeres, alianza e intercambio. Es decir estrategia de subsistencia pura y dura. Cambiamos nuestras mujeres por seguridad. Aquello bien sabido de "cásate afuera de tu grupo o morirás afuera ".

Salimos caminando de nuestra  larga sociedad con la naturaleza ,  con la misma soberbia que centenares de miles de años antes bajamos de los altos árboles y dejamos allí  a nuestros ancestros primates, a quienes desde entonces  los miramos intelectualmente por sobre nuestros hombros o más doloroso aún, materialmente a traves de rejas de ¿zoológicos...? o blancos codiciados en las miras de fusiles cazadores buscando saciar egos y paranoias insanas, tarzanesca soberbia mirada.    
   Visto  hoy objetivamente, desde un mínimo proceso autocrítico, cuesta aceptar y cuesta creer desde no más lejos que lo que implica mirar de reojo los titulares de los medios de aquí y de allá , del universo entero donde  el Homo sapiens sapiens, titular de cultura y transformador depredante de la naturaleza que  pueda adjetivarse de exitosa su saga y correrías  sobre el  planeta; veremos que sin analogías, sin comparaciones imposibles con el hombre prehistórico, éste de hoy, desde y con su historia, no alcanza, no logra dar vida buena , eso que llamamos bien-estar,  a todos , todo el tiempo  y tal realidad desvanece el  futuro de lo humano,  en lo incierto.

El síndrome del hombre blanco  Rey de los monos que enriqueció a Edgar Rice Burroughs  no parece ya funcionar ni adecuarse a un mundo impaciente de cambios y demandante de igualdad y diversidad.
 


La pregunta a esta altura de la paciencia de cualquier incauto lector, surge espontánea:

 ¡¿ y con el erotismo ... qué?!
 
Que las señales de banalización y frivolización de ese privilegio desde el cual Eros se libera de su simple condición reproductora y perpetuadora,  deberían empezar a preocuparnos.
El erotismo, pensado y tenido como  roce mínimo y ensoñado de dos cuerpos que se imaginan, que se presumen, que se descubren. No desde un sentimiento victoriano de horror y ocultamiento del placer sexual, menos quizás aún, para en términos foucaultianos,  confiscarlo, que ya bastante tiempo de confinamiento y opresión pesan sobre él. 

Creemos si, que lo amoroso y enriquecedor  del erotismo humano y  sus manifestaciones,  que pertenecen,  en cualquier forma y título al mundo inalienable  de lo privado, lejos y lo más posible de instituir normas y/o modelo alguno,  no obstante no pueden transformarse, no deben ofrecerse, no debemos encontrar placer alguno en  consumir  erotización compulsiva y banal alentada desde los grandes intereses económicos, cual  vulgar mercancía,  ni permitir a mercado alguno que en franco abuso de su frágil condición, en su levedad ingenua, no se aperciba a tiempo que viaja distraída hacia su violación.

fotografía: j.n.viana

Y eso es lo que presencio  con demasiada frecuencia, es fuerte el discurso  que sobrevuela todo y cada mínimo espacio social  y desde sea cual fuere el medio y forma de comunicación que en estos tiempos abundan apoyado  explícita o subliminalmente su oferta en llegar al espacio del cuerpo o  alma .
Además, y no asunto menor, un discurso que aparentemente solapado por el mercado, bien que refugiado, promueve su sexismo sesgado,  aparentemente desapercibido para aquellos movimientos feministas promoviendo igualdad y honestamente preocupados por superar tiempos patriarcales sexistas y machistas .

Alguien, el mismo u otro desprevenido lector, puede interpelarme y exigirme que abunde y profundize, porque no es suficiente. Y tendría razón.  Y quizás la respuesta no lo satisfaga, porque si  algo es absolutamente imposible de laudar, son los hechos de la realidad compleja de la peripecia humana , allí donde no intervienen necesariamente estados de necesidad.

 Allí, en ese espacio poetizado de nuestros sentidos más primarios,  es donde y como tal la sensibilidad humana, deberá escoger cuales serán los escenarios, cuales los espacios de emoción, que  sensibilidad transformará inclusiva y reificadora sus impulsos sexuales biológicos en   el  tipo de  erotismo que desea vivir y gozar. 






sábado, 7 de noviembre de 2009

El día que el Estado se evaporó






Cada tanto suceden , en lo que hace a las personales peripecias , episodios que se nos arriman sin demasiados estruendos, alteran nuestra cotidianeidad , e inesperados y sorpresivos, perturban nuestras siestas e incomodan la normal digestión.
No exclusivamente referido esto a la que llevan adelante nuestras buenas y distraídas panzas y provocan al sacudón de su arribo , el nacimiento de un nuevo orden en esos espacios en donde instalamos las temáticas que hacen a las preocupaciones de nuestro diario vivir. No es preciso intencionalidad expresa alguna, simple causa y efecto, simples consecuencias, inesperadas e impensadas.
Llegan y sacuden. Llegan y convocan. Llegan y protestan. Llegan y contestan.

(click en imagen para agrandar)


Algo así ocurrió recientemente y se filtró subrepticiamente en el espacio de mis reflexiones . Una vez sí y otra también, intento , mas de las veces en vano ejercicio, establecer un orden que me resguarde de la incertidumbre, orden que me permita y haga inteligible la escena y escenario en que participamos a diario , a todo y cualquier título.
Realidad compleja, diversa, cambiante, con tendencia a derivar transformando y deformando los acontecimientos cotidianos , contaminado escenario éste, por todo tipo de sesgos , de edad, género, educación, nacionalidad, grupo étnico de afiliación, sentimiento personal de clase, y en el hoy presente electoral, de fuerte opacidad para todo lo que no convenga a nuestros intereses ideológicos partidarios, etc., y todos los etcéteras imaginables y posibles .

He mirado días atrás, como tantos otros, pero también he visto, lo cual no parece ser fenómeno común a muchos de tantos otros, imágenes que muestran fría y despersonalizadamente , como es de prestigio a toda buena máquina, escenas de la vida real en las que un humano, en un mundo cultural humano, rodeado de muchos Otros humanos, mata a Otro humano.




Todo tan simple y rápido como en una escena cualquiera de cualquier película de Tarantino.
Sin economía alguna, ni en las armas, ni en la dinámica de dos rivales en reyerta en el esfuerzo de lastimar y matar. Tampoco en la tensa expectativa de los espectadores, ni en su ansiedad de muerte que se presume, ni en su indiferencia ante el inminente desenlace. Ni en la mancha roja agrandándose apresurada desde un pecho ya muerto , enorme y sangrienta ,en el centro de su camiseta amarilla. Ni en el debilitar postrero de rodillas en el derrumbre de la muerte. Héctor y Aquiles.

No importa la casuística de lo que lleva a esos hombres a la muerte. No es el caso ni el espacio para analizarlo. Igual que los rivales homéricos, quizás y sin quizás, son actores casi involuntarios de una encrucijada en que quizás tampoco importe mucho la restitución de Helena a su marido. No creo que al que sobrevivió le importe. Quisiera imaginarme y no lo consigo, saber algo sobre la sorpresa por su muerte en el muerto.
Es la cárcel, escucho. Son los códigos carcelarios , escucho. Es la subcultura de la cárcel oigo insistentemene en todos los discursos que vienen del sistema todo y desde sus operadores y sus poderes.
La verdad que no quiero oir, por lo tanto me refiero sordo a esos cantos simplificadores, si vuelvo a Homero, me ato al mástil y también es este texto, mi modesto intento de encerar los oidos de los remeros a tamaña reducción del tema.


No quiero oir porque simplemente son argumentos que buscan disipar responsabilidades y excusar . Esos hombres prisioneros, confinados a vivir allí en la legitimación surgida de verbos que aprendimos cargados de nuevas significaciones : penar, pagar, purgar, cumplir y otros, son en principio , de hecho y de derecho, individuos de nuestro género y especie, simples homo sapiens sapiens, que al igual que todos nosotros han sido esperados al nacer por igual cultura, han sido endoculturados al interior de nuestro grupo social, compartimos rituales y ceremonias, su mundo mágico y simbólico son los nuestros ; son simplemente al derecho violentado, delincuentes. Han transgredido en mayor o menor gravedad, nuestros contratos culturales de convivencia, alguna vez oralizados hoy escritos en forma de ley. No implica ni llevan tales transgresiones como parte de su pena , su muerte. Pensemos lo que pensemos acerca del homicidio legalizado que hasta no hace no tanto ordenaban los tribunales y ejecutaban los verdugos .

Miro las imágenes y pienso, panoptizamos eficientemente la vida de estos hombres, invadimos mediante tecnología avanzada un algo más sus espacios sociales y sus distancias personales ,los filmamos , además de toda la secuencia de actos de registro sobre sus cuerpos y su persona, pero no somos hábiles al momento de atender y evitar que sus vidas dependan de la habilidad en la esgrima brutal de los cuchillos largos carcelarios.
De ahí mi título. El Estado, en mi visión, se evaporó.




No estuvo ni antes ni después.

Menos aún es notorio en el durante.

Pero entonces: ¿Es el Estado quién tiene bajo su cuidado y custodia a tantos individuos de esta sociedad en la que culturalmente interactúo? ¿Debo entonces desarrollar pronto y rápido garras y dientes para sobrevivir? No creo, es simplista y funcional a esconder el monte en el bosque, en subculturas carcelarias, es simplemente nuestra cultura , arreglada y adaptada, hasta pienso que con mucha eficiencia a la condición de miserable vida de confinados, desterrados en su propia tierra, si quieren concedo que pueda manejarse como idea teórica el que lo delicuencial, convertido en estrategia de subsistencia, también muy eficiente, pueda tenerse como un rasgo apartado y sólido de la realidad cultural uruguaya, pero ¿subcultura ? horripila mi pensamiento antropológico. Generalizado que lo sea el canibalismo gastronómico al interior de los encierros de humanos deberé entonces reveer esta mi posición téorica. Espero que no lo haré.

Hay sólidos argumentos científicos, para desterrar no solamente los residuos de positivismo italiano del s.XVIII que trajo la idea del hombre criminal nato de la mano de los razonamientos de Lombroso y sus discípulos, los mismos que luego construyeron la política criminal musoliana y cruzando el grán charco atlántico ataron sus cabos de popa y de proa, en el espíritu y la letra de nuestra ideología penal. No solamente en la de los eruditos , penalistas , políticos profesionales y legisladores representantes nuestros. No. También en la manera en que nosotros individuos legos a tales disciplinas miramos a los desviados y no los vemos en su Otredad como individuos de nuestro grupo .

Dejo el tema por aquí. Quizás regrese a él.
Entre tanto voy a leer nuevamente a Boris Vian y las fantásticas aventuras y vicisitudes humanas de su tierno lobo Denis , sorprendido hombre entre los hombres, que ya no me parecen ni tan lejanas ni tan fantásticas como antaño, lo leo cada vez más incrustado, más creible en la realidad humana cotidiana, lamentablemente, es mi opinión , cada vez menos animal.

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La voz del Estado:
(Fuente: http://www.ired.gub.uy/contenido/2009/11/2009110422.htm)

El Observador da cuenta que imágenes captadas el pasado 31 de octubre pasadas las 15 horas por cámaras instaladas dentro del COMCAR por el Centro de Monitoreo del Ministerio del Interior, “mostraron dos realidades: la violencia del enfrentamiento entre reclusos y la ausencia policial”.

En la zona de esparcimiento del establecimiento se enfrentaron a muerte Jorge Ferrer Rodríguez y Miguel Virhuez, con largos cortes carcelarios, ante la mirada de los demás presos, y durante ese enfrentamiento, y en los minutos siguientes no aparece ningún policía. En el módulo 3 no hay torre de vigía desde donde disparar con balas de goma. Los policías deben acceder al patio por el mismo lugar que los reclusos.

La causa de muerte de Virhuez, según el parte médico, fue anemia aguda por herida cardíaca, Además, tenía una herida en la mano izquierda y había recibido varias puñaladas. Ferrer Rodríguez admitió el homicidio. El Juez Federico Alvarez Petraglia le imputó a Ferrer Rodríguez el delito de homicidio.

Un día antes, hubo otra reyerta en el módulo 5 del COMCAR, con la muerte de Marcos García, por lo que esta semana habrá una audiencia, ya que el matador aún no fue procesado.

El COMCAR, que tiene 2.913 reclusos distribuidos en siete módulos, cuenta con 10 policías aproximadamente para vigilar a cada uno de dichos módulos.

La capacidad locativa actual del establecimiento de Santiago Vázquez es de 1.636. (El Observador)



(Fuente video/fotogramas: www.observa.com.uy)

lunes, 22 de junio de 2009

De Nosotros y los Otros



Reflexiono y medito sobre los impulsos y los porqué de emprender este proyecto acerca de lo cotidiano. Creo, realmente, que la vida cotidiana , esa que desde nuestra gestión individual transformamos y diferenciamos, realmente se construye desde una miríada de pequeños acontecimientos que pretendemos personales , que nos suceden todos los días y se reinician en cada amanecer, signifique este acontecimiento lo que para cada uno de nosotros signifique, y todos ellos son en su materia, construidos socialmente desde y dentro de ese cotidiano que compartimos con los otros. Pobres, tristes y desvalidos robinsones seríamos, si en cada día nuestro, no encontráramos en los senderos que transitamos una huella de pie humano que no nos pertenezca. Somos sociales.


Nos construimos en y desde la otredad. Nuestra racionalidad no obstante, dentro de nuestra cultura, ha ido conformando nuestra idea del mundo desde la ajenidad, casi no excitan nuestros mecanismos de gozo nuestro mundo cotidiano, por el contrario , casi carece de toda importancia en lo que hace a nuestra peripecia existencial. Las personas y los acontecimientos de nuestra realidad , representados y vistos en el escenario de nuestra rutina diaria, se esfuman. Los miramos pero no los vemos. Nos son ajenos. Tan sólo nos sorprenden cuando de una forma u otra, pierden su cotidianeidad para conformarse en un evento de proximidad convertidos en sucesos, convertidos en noticias.


Desde los interrogantes que me planteo en el comienzo, desde los mismos espacios de incertidumbre que reconozco me conducen, desde éste simple texto, confieso que mis pretensiones no van más allá del intento de socializar saberes, que no me pertenecen, que me han sido trasmitidos, que me han sido confiados, que vienen desde lo profundo de la disciplina antropológica, desde su mirada antigua , desde lo pretérito de nuestra especie, desde los primeros fuegos, alrededor de los cuales , ancestral fogata mágica, he formado opinión humilde de que la especie, nosotros, bellos animales de privilegio, seremos felices, recuperaremos armonía , en la medida en que nos reconozcamos, nos representemos y nos construyamos, en la pequeñez de nuestros episodios cotidianos , que llevan en si la grandeza del vivir de cada día, todos los días y homo sapiens sapiens al fin, vida consciente de su vida, administrar la angustia de su mortalidad, que para nuestro bien, o para nuestro mal, veleidades y azar de nuestra evolución aparte, también raro privilegio, no compartimos con especie alguna en el planeta Tierra.