martes, 11 de agosto de 2009

Parte IV .La Economía. El Estado .Los Servicios . Lo sagrado y lo profano

*Versión de autor abreviada y adaptada

Recuerdos de una Etnografía.


Vista del interior del almacén de ramos generales del Pueblo


Economía

“(...)a la opulencia se puede llegar por dos caminos diferentes.
Las necesidades pueden ser “facilmente satisfechas” o bien produciendo mucho, o bien deseando poco.”
Economía de la Edad de Piedra. Marshall Sahlins.

Dentro de cualquiera fuere el modelo y los parámetros socio-económicos que se elijan para distinguir a cualquier grupo, con mercado o sin este, la aproximación mas simple cuando nos proponemos entender los medios de vida de alguno en particular, esta próxima a la sempiterna pregunta: ¿de que vive esta gente?
En lo referido a Cardoso Grande, casi que una verdad absoluta, sería responder sencillamente: de las ovejas.

Aún quedan los arcos en lo que fuera la cancha de fútbol de Cardozo Grande. Hoy pastan ovejas en ella.


Sencilla respuesta para que abarque en si misma todo un entramado de factores que conforman una compleja estrategia de subsistencia en un modelo donde la construcción cultural de pobre o rico, no está determinado en los hechos por la carencia o abundancia de artículos de consumo otros que no sean los necesarios para aquella.
La riqueza en Cardoso se manifiesta en la propiedad de ovejas. Para muchas transacciones sustituye al dinero. El manejo de las mismas y su control, pasa por hacerse fácil ante la ausencia o la evitación de muchas formalidades. Tambien debemos tener claro que es en pequeña escala- salvo contados casos que detallaremos- y a nivel de economía familiar de consumo.
Las ovejas- y ahora la voz es nuevamente de Pepe:
“ son ganado ovino para la DICOSE –Dirección de Control de Semovientes- que es la repartición del Ministerio de Ganadería y Agricultura que se encarga del contralor de toda la producción agropecuaria animal del País”- son animales con un doble propósito económico, proveer de lana y carne. Orden en el plano nacional. Inverso en Cardoso.
Siendo principal destino económico constituir parte importante de la dieta familiar, la costumbre ha transformado la palabra “consumo” en sinónimo de oveja. Es común la expresión: “Está tizado para consumo” , refiriéndose a un ovino que luce una línea longitudinal en su lomo, impresa con una tiza especial de color que permanece indeleble sobre la lana y que indica cuales son los animales destinados a faena.

La carneada. “El consumo”
“Todo bicho que camina,
va parar al asador.”
Martín Fierro.

Le había manifestado a Vico- único comerciante del pueblo- el interés de observar el proceso de faena y solicitado su permiso para acudir a presenciar cuando fuera a “carnear”.
Quedaba supeditado a la demanda. Los potenciales clientes no son muchos en Cardoso , para los 30 o 40 kilos de carne que el animal produce en sus distintos “cortes”, faena una o dos ovejas por semana, que de no vender la carne, excede su capacidad de almacenamiento y consumo. La heladera es antigua y del tipo familiar funciona con motor que utiliza como combustible el queroseno. Modalidad única posible al carecerse de energía eléctrica. Encarece bastante el enfriamiento.
-“Con permiso, buenos tardes don , traigo el consumo pa´carnear “ Era don Vico.
Trae, un “lanar” atravesado en la parte delantera de su”recado”*, con las cuatro patas atadas de forma especial por lo simple y rápida de ligar y deshacer de sus nudos , los paisanos llaman “maneado de las cuatro patas” y al nudo : “nudo maneador”.
Cuando llegué al “carneadero” o lugar de matanza, ubicado en un espacio a los fondos de su casa, en una extensión amplia, natural, con suelo cubierto de gramilla, con muchos árboles. Entre dos de ellos separados por unos 3 metros, había instalada una pértiga de madera, “varejón de eucaliptus” diría Vico, y a unos metros de allí en un pequeño corral había 3 o 4 animales ovinos . Vico, solo en la tarea, vestido como cotidianamente, con la diferencia de haber sustituido las habituales alpargatas por botas de goma blanca de caña alta. Tomó uno de los animales, el que había traído a caballo ,con tal facilidad en la maniobra, que hacía creer fácil el procedimiento y liviano de peso el animal, cosas ambas como comprobé mas tarde equivocadas y sólo provoqué al intento las risas de mi anfitrión que me había instado a probar : “ agarre don ese capón lanudo y arrímelo”.
Explica mientras se arremanga la camisa: “ lo encierro un rato con otras ovejas, el animal tiene tiempo entonces a descansar y eliminar de la carne toda la orín -sic-, y el “stress” –sic- así se evita a la carne un gusto feo, “catingoso”.Además carneando a esta hora, la carne fresca, tiene toda la noche para orearse”.
Todo es muy rápido, rutinario, eficiente, hecho simple desde la experiencia. Vico extrajo de la cintura un enorme cuchillo de no menos de 25 cms. de hoja de acero, y se lo hundió sin demasiada violencia, en el cuello -pescuezo- al animal - de donde rápidamente comenzó a salir sangre abundante a borbotones , el animal entró en convulsiones y luego de algunos minutos, murió.
Debajo había un recipiente de plástico , envase de algún producto veterinario, que , cortado transversalmente hacía las veces de recipiente y recogía la sangre, que mezclada con ración se da como alimentación a las gallinas o a los “chanchos”. Luego de algunos minutos de espera, que Vico emplea en armar , encender un cigarrillo y asentar el filo de su cuchillo con una “chaira”, procedió a quitarle la piel al animal, o sea “cuerear”, para lo cual comenzó con incisiones en las patas, en el abdomen, teniendo mucho cuidado en no penetrar con el filoso cuchillo más de lo conveniente, explicando que lo peor a quién no es “baqueano”* es cortar con el cuchillo las vísceras, estómago, intestinos, etc, derramando el contenido de los mismos, bolo alimenticio, orin, bilis, excrementos, etc. lo cual es considerado una “chambonada* imperdonable”, otra es rasgar el cuero, porque se deprecia.
Todo dentro de una admirable economía de esfuerzo y tiempo. La tarea continúa manual y con los puños cerrados y las manos, se despega por presión la totalidad del cuero, que luego se coloca extendido sobre unos tablones; ahora sí con un rápido y eficiente tajo Vico abre la cavidad abdominal del animal y caen las vísceras, que son recogidas en otro recipiente similar al utilizado con la sangre. De estas pocas son culturalmente consideradas aptas para consumo humano. Prevalece un concepto de desprecio hacia “las achuras “ como alimento. Presumo que consideradas desde la cultura de la abundancia.
Toda la operación no llegó a insumir una hora de trabajo. Desde nuestra posición de observación, a la etnografía, el conocimiento acumulado de Vico, demostrado en el evento de faena, don primero eficientemente mata y luego expertamente disecciona , es un admirable saber privilegiado desde la cultura.


Tiempos de ordeñar.

El consumo de leche de vaca es muy importante en las economías familiares lugareñas. Su disponibilidad como recurso alimenticio surge desde dos posibilidades, o tener vacas lecheras, o obtener la leche de quién las tenga. El poseer vacas en ordeñe es un importante indicador socio económico. Existe una tercera posibilidad, que son aquellos niños en edad escolar, 15 en la actualidad, que reciben en forma regular, leche en polvo.
La realidad se divide en: un tercio tiene vacas, otro tercio compra o por el hecho de tener niños en la escuela recibe la misma de Educación Primaria . El tercio restante no tiene la leche incluida regularmente en su dieta.
En las familias que cuentan con vacas lecheras, el cuidado de este ganado, se constituye en tarea importante , responsabilidad a repartir entre los integrantes de la familia. Su manejo en las condiciones que son las comunes para el poblado, sin campo propio, hacen necesario un permanente pastoreo.
La leche se destina una parte a la dieta familiar, se consume hervida, generalmente con café, cocoa , etc., en postres como el arroz con leche muy popular en las zonas rurales, cremas, mazamorra con leche, a la cual llaman “canyica” a la brasilera, que consiste en maiz quebrado hervido y con leche. También con zapallo. Las huertas producen mucho zapallo, de una variedad brasilera, la abobera, o abobra : “es rústica para las pestes y la falta de agua” “ da igual hasta en los basureros” según mis entrevistados.
También producen familiarmente , algo de manteca “casera” en épocas que los animales que proveen la leche están bien alimentados.

El Estado.

"Cual retazo de los cielos, de los cielos."

La República Oriental del Uruguay es la asociación política de todos los habitantes comprendidos dentro de su territorio” Constitución de la República Oriental del Uruguay.” Art. 1º

“es el culpable”... dirán ... “ de haber arruinado Cardoso”.
vecinos de Cardoso refiriéndose al Estado.
“ Para nosotros, los cardoseros, los que estamos y todos los que se fueron, no sentimos que somos uruguayos como el resto, ( ..).La patria aquí la sentimos como cualquier otro uruguayo, pero presente, presente, de verdad, por aquí, sólo en la escuela , en la bandera que ponemos todos los días allí.” Opinión de un informante.

“Con la edificación de los Estados-naciones modernos, la identidad se volvió un asunto de estado. El Estado se convirtió en el gerente de la identidad para la cual se instauran reglamentos y controles”. Cuche, D., 1999: 115

Ninguno de los informantes demuestran demasiado interés en diferenciar su noción de Estado separándola de la de Gobierno. Posiblemente sea en donde lo emic y lo etic confronten en medida mayor. Pero están informados. Los intereses pasan por otros aspectos de la realidad, que tienen un fuerte contenido regional. Los “informativos” con mayor audiencia, son aquellos que se trasmiten por las radios regionales. como lo son la Radio de Paso de losToros y las de la capital Tacuarembó. Las radios de alcance nacional, no se recepcionan con calidad de audio, además que la realidad mayormente montevideana que manejan, es aquí totalmente ajena. Salvo hechos o acontecimientos extraordinarios. A la observación y por constituirse en temas ejes de conversación y discusión posterior, podrían con nivel nacional tomarse como hechos importantes a lo cotidiano cardocero, aquellos relacionados con grandes crímenes , las novedades del fútbol capitalino y en menor medida lo político. Hay como un sentir un Estado presente y otro ausente. Mucho mas de este último que del primero. También un Estado muy distante. No demandan demasiado de este. El sentir general es de resignación critica. Fácil surge en la conversación cotidiana un inventariar carencias que finalizan en un acto quejoso. Hay algo de terminal, de ser los últimos, de que nadie vendrá después de ellos, de los que están. Que además no muchos de ellos quieren estar. El Estado en Cardoso no es dador ni generoso. Tampoco se percibe el control dominante de sus aparatos clásicos. Ni siquiera en la Escuela, está supeditada en grado sumo a la colaboración de los pocos padres y a las estancias mas cercanas.
Un reclamo implícito, tercamente presente en el discurso de los residentes de Cardoso es la situación de abandono a que los ha sometido ese otro poderoso que identifican a veces con el estado a veces con el gobierno, muchas mas con “los políticos”, generalizando en estos como una clase dominante y determinada, la culpa de su destino.

Servicios Públicos

“El Estado legislará en todas las cuestiones relacionadas con la salud e higiene públicas, procurando el perfeccionamiento físico, moral y social de todos los habitantes del país(...)” Constitución de la República Oriental del Uruguay. Art. 44º

Los servicios esenciales, que el Estado debe a sus ciudadanos y sin los cuales no se concibe el bienestar y el goce de la vida, no existen en la vida cotidiana de Cardoso mas que desde su ausencia. A la falta de energía eléctrica, con todas las consecuencias que su carencia apareja, refrigeración, calefacción, iluminación, comunicación tanto radiales como televisivos, y no hablemos de tecnologías todavía para el medio exóticas, como la computación etc., se suma la falta de todo medio de transporte público, con directa consecuencia en la economía doméstica al no producirse condiciones mínimas de flujo de bienes y servicios, de comercio o intercambio con zonas vecinas.
La simple lectura de un diario de tiraje nacional o departamental es un suceso extraordinario. El agua está disponible a la gente, a través de picos de distribución –canillas- en la vía pública, y de estas funcionan dos. Es obtenida de napas de agua subterránea desde un pozo semi-surgente. Es controlada su potabilidad por O.S.E.









La salud pública es atendida por un médico en régimen de visitas quincenales que viene desde Paso de los Toros y una políclinica municipal.


No existe ambulancia o medio de evacuación de enfermos o personas accidentadas otro que no sea la buena voluntad de la camioneta del comerciante Vico o en caso de graves emergencias, el auxilio logrado en las estancias vecinas para su traslado a los centros asistenciales de Paso de los Toros o Tacuarembó. Pensemos en una comunidad que aunque pequeña en cantidad concurren a la escuela la cantidad de 15 niños en edades que van de los 4 a los 13 años de edad.


La seguridad pública, responsabilidad de la Jefatura de Policía de Tacuarembó, no tiene presencia permanente en el lugar. El local del que fuera Destacamento Policial en situación de abandono aún luce el cartel de Policía y el escudo Nacional. Los informantes entrevistados, aluden una y otra vez, a la presencia irritante para ellos de funcionarios del estado que cada tanto aparecen en vehículos oficiales, hacen preguntas, miran cosas, piden otras y al decir de ellos:
“ cuando mucho a la tardecita, aprontan el mate, y como ya se ganaron los víaticos, suben a la 4x4 con chapa oficial y se van. Otro de los “otros: “es gracioso, llegan siempre preguntando si se pesca, si hay mulitas, si hay perdices, yo no se, pero estos parece que se hacen a la idea que somos indios”

Escuela rural No. 10 de Cardos(z)o Grande


Jóven residente de Cardoso y su hija.
Se desempeñaba como auxiliar de servicio de la escuela al momento de la investigación



Los jóvenes en Cardoso, culminado el ciclo de Escuela Primaria, enfrentan la disyuntiva de condenarse a una vida de mero alfabetismo, o buscar calificarse prosiguiendo estudios fuera. Es el éxodo forzado que deben enfrentar y financiar los padres de jóvenes cardoceros. Uno de ellos. El “Chato”,apodo con el que todos lo conocen, es un jóven de 14 años, nacido y criado en Cardoso, pero hace dos años desde que empezó secundaria que cursa primer ciclo en Paso de los Toros, vive allí durante el año de estudios, en el Hogar Estudiantil de la Junta Local Autónoma de Paso de los Toros y viene a Cardoso en las vacaciones de verano y en Turismo –
Su padre se ocupa del cementerio, es el “camposantero”, en los hechos es empleado municipal lo cual además de la rareza de su condición, en el pueblo le da el prestigio de su condición de funcionario pùblico que corre paralelo con el tener un sueldo mensual seguro, además de los beneficios sociales para él y su grupo familiar. También y no en menor medida su trabajo es poco exigente, puede criar y cuidar y lo hace un par de lecheras y 40 y pico de ovejas. Como enterrador tiene poquísimo trabajo. El ultimo entierro en el cementerio “nuevo”, ya que el antiguo quedó también bajo el agua, data de 1 año y medio atrás, cuando una señora viuda, de 50 años, se suicidó.
Visitamos en su compañía el cementerio, que está perimetrado por un muro bajo y tiene un portón de entrada que permanece cerrado fuera de hora con cadena y candado. El lugar está alejado unos 3 kilómetros del pueblo, se llega allí por un camino que es apenas un poco mas que una huella o sendero. Hay allí 26 tumbas, unas, sencillas cruces de hierro con el nombre del fallecido, otras, en esa diferencia que se observa en todo cementerio y que puede medirse en la mayor o menor suntuosidad de los símbolos mortuorios, lápidas de monolíticos con chapas de metal o algunas mas sencillas de hormigón. Los símbolos en las tumbas son todos cristianos. Todo el espacio ocupado por el cementerio luce prolijo y digno en su austeridad .


Lo sagrado y lo profano. De almas en pena y luces malas.



Lo que primero sale al encuentro de quién a Cardoso Grande se aproxima, lo que sorprende a la primer visión, también la última imagen que despide al abandonar el pueblo por su única vía de entrada y salida, es a escala cardocera, su monumental parroquia.
Es propiedad y fue templo construido y destinado a cultos religiosos de la Iglesia Católica. Al momento del trabajo de campo la misma estaba cerrada y no existía párroco residente en el pueblo.
Nos han manifestado nuestros informantes, algunos con indiferencia- los más jóvenes- otros con pesar – los mayores- que desde hace muchos años, allí en la parroquia, no se realiza culto religioso alguno. Otros han dicho:
“de la parroquia solo queda la “cáscara” , adentro no hay nada , hasta los bancos reclinatorios se han llevado, algunos dicen que para amoblar parroquias de Paso de los Toros, pero nadie sabe bién”.

Lo real es que está allí, imponente hasta en su abandono, cerrada a cal y canto.
El sentimiento general rescatado desde las entrevistas, muestra una respetuosa convicción y concepción del más allá, como un lugar al que se aspira merecer y a donde: “irán los buenos”. Preguntar, según hicimos, acerca del alma despertaba sorpresa. Todos aquellos con quienes abordamos el tema, sin distinción de género ni edad, piensan en si mismo desde la dualidad: el cuerpo como material y mortal, y el alma como lo contrario. El destino final de esta última, aparece relativamente solapado por lo cotidiano, aunque la idea: del arriba el paraíso o cielo y el abajo del infierno, aparece constante y sólida. Algunos de los entrevistados, ante la cuestión, se tornaban serios y hasta distantes. Otros encaraban el interrogante desde lo risueño. Nadie desde la irrespetuosidad. Se podría opinar que el pensamiento predominante, está mucho más vinculado a lo sagrado, sea esto lo que fuere para ellos, que a la negación o a lo profano. Dios es alguien o algo. Dicen en la conversación: “solamente los animales no tienen alma” , aunque alguno retruca: “Pare, conozco hombres desalmados y bichos puro corazón”.


En el imaginario criollo gauchesco, potente en el escenario rural de Cardoso, prevalece una suerte de sincretísmo. Todo tipo de creencias antiguas, venidas, traidas y llevadas desde el folklore en cualquiera sea la forma que este se represente; el cancionero popular que acude en lo temático a lo criollístico, abunda en ejemplos, origen que quizás se deba buscar en la aculturización del universo mágico religioso de lo indio y lo español, con “mandinga” aún en boca y espíritu de muchos, en donde el más allá está habitado por “almas en pena” que una y otra vez regresan, las cuales todavía pueblan de fantasías y de miedos la nocturnidad. Puedo dar fé de ello, de cuanto impresiona a la escasa luz de un fuego encendido, bajo un infinito cielo estrellado, en el silencio ruidoso de la noche en el campo, escuchar de boca de Pepe, desde la más absoluta imperturbabilidad, sorprendentes relatos de “luces malas” , de “almas en pena”, de misteriosas “tropillas de caballos negros y troperos fantasmas” que se esfuman y desaparecen, “de mujeres hermosas, de largos cabellos negros y livianas y trasparentes túnicas blancas “enancándose” en las noches y extraviando para siempre a caballo y jinete”. Con toda seriedad, me alertó una noche, de las primeras de asado y cena:



-“pa´ que no lo tome de sorpresa - ahí enfrente, avenida por medio, hace muchos años “mataron mal” -por la espalda- al comisario del pueblo , cada tanto, por las noches, anda por ahí en pena y se le oye quejarse”. Según me explica, los viejos facones criollos, tenían entre la empuñadura y la hoja, una chapa transversal a esta, con función de darle apoyo y sostén a la mano que empuña, que podía ser ondulada o recta, y se le llama gavilán de cuchillo. Los paisanos a la de forma recta, la preferida, la llamaban cruz de cuchillo. Con ella se aseguraban y defendían de los “aparecidos.”
Puedo asegurar que a veces por las noches, con el viento, me quedaba despierto, atento, escuchando. Para peor, mi humilde cuchillo no cuenta con gavilán ni cruz.
Concluyendo. No observamos, ni obtuvimos datos inferidos desde nuestras entrevistas, referidos a la realización de actos religiosos , fueren estos a nivel individual o de grupo o cultos formales de las religiones llamadas “del libro”, que salvo el edificio parroquial, no se evidencia presencia alguna en Cardoso. Tampoco observamos señal alguna de presencia de cultos afro-brasileños.

Algunas conclusiones

“La cultura es interpretación. Los”hechos” del antropólogo, los materiales que fue a encontrar al terreno, son en si mismo interpretaciones. Los datos de base ya están culturalmente mediados por el pueblo cuyo cultura nosotros , como antropólogos, vamos allí a explorar. Los hechos se hacen-la palabra se deriva del latín factum- y los hechos que nosotros interpretamos están hechos y rehechos. Por lo tanto, no pueden recogerse como si de rocas se tratase, poniéndolos en cartones y enviándolos a nuestro país de origen para analizarlos en el laboratorio” Rabinow, P., 1992: 141


1 – Reflexiones generales.

“ Quién eres tu? Preguntó la Oruga.(...) Alicia replicó, algo intimidada: Pues verá usted, señor...Yo...yo...no estoy muy segura de quién soy, ahora, en este momento, pero al menos si sé quién era cuando me levanté esta mañana, lo que pasa es que me parece que he sufrido varios cambios desde entonces.”
Alicia en el País de las Maravillas. Lewis Carrol

Es tiempo entonces de elaborar conclusiones. En si mismo una presión. Deben ser hiladas con prolijidad y en el esmero , dejar evidencias inteligibles de cuales han sido las metas alcanzadas, cuales quedaron registradas en el débito, que ha cambiado en nuestra percepción del objeto de estudio elegido, cual es la magnitud de logros y resultados , en fin, que tenemos que decir más allá de lo descripto.
Son también tiempos repletos de preguntas y ansiosos de respuestas, es en el decir de Guigou cuando :

”Lo Otro se desliza, desde la monstruosidad y el abismo, a extraños otros si bien heredan esa impronta abismal y monstruosa, también se integran a esa pretenciosa centralidad “humanizada del conocimiento”. Guigou, L.N. , Tani R., 2001: 01.

Es con mucho el lugar en donde espera al etnógrafo, paciente y severa, la autocrítica, también espera al lector, de muchas maneras parte y contraparte de la etnografía; también espacio y discurso donde encontrarse una vez regresados del campo, frente a frente con los huecos e intersticios dejados vírgenes , vistos y no mirados, inexplorados. Aquí las sorpresas al descubrimiento, tanto en volúmen como envergadura, de hechos y acontecimientos con los cuales no contábamos. Estos asuntos de formalidad final, de explicarse y explicar, estaba en ese entonces ya dicho, en dubitativa etapa reflexiva de ideación.
Hurgando intelectualmente curioso, en la gran cantidad de apuntes y notas informales de nuestro tiempo en el campo, las más, unidas levemente en el recuerdo a mínimos episodios, data caótica, anárquica, desde ser, en un porcentaje apreciable, tan sólo rápidos garabateos, más de las veces inconclusos, pensamientos surgidos y anotados en distintos momentos de los tiempos y en diferentes momentos de las emociones. Pesados de contenidos, aliviados y alivianados de toda formalidad. Hay tanto dicho en esos papeles humildes. Hay tanto y tantas cosas al descubrimiento. Algunos de ellos crecieron y tomaron estatura suficiente hasta ocupar espacio y llegar al diario. Otros, muchos, quedaron a la espera, en hojas de libretas, en reverso de viejos recibos de cuentas pagadas, en alguna que otra servilleta arrugada en tiempos de conversación sobre alguna mesa de algún lugar cualquiera , a veces en compañía de oidos dispuestos en paciencia a escuchar, otras en la acompañada soledad de los pensamientos .
Lo que no supusimos entonces, es que los hechos mandan por si mismo, generan sus propias dinámicas, que de ellas quedamos sujetos, que de la siembra surgen tallos y de ellos frutos. (Continuará)