sábado, 30 de junio de 2012

Homo ludens. La quiniela uruguaya

 Llamando la clientela. Montevideo. Barrio Cordón. Foto de autor.

  

EL JUEGO DE AZAR. Fantasías de la probabilidad y el azar.Siempre  irresistible

Desafiar a  la suerte,  a la diosa mujer  Fortuna para los  romanos y  para los griegos Tyké,  parece ejercer  una fascinación irresistible  para el ser humano. Se le encuentra conceptualmente sea de forma  explícita u oculta, en todo el comportamiento de los humanos en el desarrollo de su vida cotidiana. Basta pensar unos instantes y nos encontraremos con ella en nuestros propios comportamientos. Apostamos muchas más veces de las que nos damos cuenta.  Y la cultura postmoderna nos ofrece múltiples opciones para ello. 

No es necesario traslados a escenarios tan específicos como casinos o pasar una tarde en el  hipódromo. Basta con ingresar en un quiosco del barrio para encontrar maquinitas donde introduciendo una moneda se  pueden intentar ganar algo. Porque de eso se trata, jugar para ganar.

Podemos encontrar juegos de azar en  Internet y participar desde pantallas luminosas y mouses.

Estos tiempos electrónicos pone al alcance de todos –chicos y grandes- la posibilidad de apostar a la fortuna. Es más, nos estimula e incita a hacerlo para cambiar la vida mediante un golpe de la suerte. Slots, maquinistas, bingos, quiniela, lotería, ruleta… en un entorno de música y luces que atraen y seducen.

También sabemos que  lo que para muchos representa un redituable negocio, apareja la ruina y esclavitud para esos  otros, los “ludópatas”, adictos que no pueden ya vivir sin apostar. Era , nos parece,  necesaria esta acotación y  breve introducción.






El origen del juego de  la Quiniela en Uruguay se remonta a 1939 cuando el Estado, tras fracasar en dos intentos, crea y asume el desarrollo y control de  un sistema de concesiones "único en América Latina"  en cuyos resultados participaba a través de impuestos. Más adelante, al comenzar la década de 1970 se sancionó la ley que rige el funcionamiento de la Banca de Quinielas y en 1979 se aprobaron sus Estatutos. También el azar de la  crisis económica regional que recaló duramente en  el país en   1982, desembocó en la sanción de la Ley 15.716, que dierpm  nacimiento a  nuevas formas de apostar con  la incorporación de nuevos juegos derivados de la quiniela. Así se lanzó la Tómbola (1985), el Cinco de Oro (1990) y Lotería instantánea (1999). 



Breve RESEÑA HISTÓRICA:

Corría el año 1817 y estas tierras  aún sin independizar soportan con poca resignación la dura dominación portuguesa y Montevideo recibe al Gral. Carlos Federico Lecor Vizconde la Laguna, como administrador colonial portugués. Es entonces que en 1818 y con el propósito explícito de solucionar problemas sociales relacionados directamente con el sostenimiento de los Niños Expósitos y el mantener funcionando el Hospital de Caridad, que dicho alto jerarca resuelve instalar en todo el país los juegos de Lotería.

El primer sorteo   documentado  se llevó a cabo  el día  9 de Julio de 1819, en la entonces  Plaza Mayor, hoy Plaza  Constitución y popularmente conocida como Plaza Matriz,  frente mismo  a las Puertas del Cabildo. 




En esos sorteos se distribuían en premios la cantidad de 750 patacones, con un Premio Mayor de 200 patacones y un total de 48 suertes premiadas.

El precio de las cédulas, que así se dominaban en la época los documentos que permitían participar en los sorteos, era de un “real” la participación o fracción en la que se dividía el entero que constituían los 8 millares que se emitían, y se comercializaba en la vía pública por intermedio de vendedores ambulantes, que respondían al nombre de Loteros, denominación que en cierto modo  perdura.

La fecha de los sorteos eran  fijadas una vez agotada la totalidad de la emisión lanzada a circulación, y  el acto se realizaban forma  público generalmente  en la puerta del Hospital de Caridad. Daban fe dela correción y ajuste en los formalismo, un Juez y un Escribano.

Pasaron algunas décadas y el 1º de abril de 1889 encontramos a la  la Lotería con Sede  en el actual edificio de la calle Cerrito 220, entonces Nª97.


La sede que hoy ocupa el Organismo fue construida por los arquitectos Cassasopra y Zanetti, de acuerdo a los planos del arquitecto italiano Juan Tossi. La misma fue inspirada en la arquitectura renacentista. En su majestuosa fachada de dos pisos llaman la atención las hermosas rejas de la planta baja, las que son reticuladas formando rombos, y semejantes a las que existen en los palacios de Milán, Vicenza y Verona. 


 
NACE LA LOTERÍA : Su  nacimiento data del 12 de Julio de 1856, fecha en la que promulgó el precepto legal al que había de ajustar su funcionamiento la actual Dirección Nacional de Loterías y Quinielas.
El decreto de ley 510, declara que las Loterías Públicas son pertenencia exclusiva del Hospital de Caridad.”

El 15 de octubre de 1882 iniciaron su funcionamiento los tradicionales globos que fueron construídos por la firma “Marchal, Carminatti y Paccard” .

El 1 de abril de 1889 se Inauguro el actual edificio de la calle Cerrito Nº 220, entonces Nº 97, donde hasta hoy se realizan los sorteos de Loterías y Quinielas, el que fue inaugurado por el Presidente de la República, Gral. Máximo Tajes y otras autoridades.
Por ley del 20 de Julio de ese mismo año, se nacionalizo el Hospital, que hasta ese entonces, era Municipal y paso a la órbita Ministerial, encomendando a la Comisión de Caridad y Beneficencia Pública la Administración de la Lotería.
 
En el año 1909 la Lotería inauguró su propio taller Litográfico Tipográfico, comenzando desde entonces, en forma ininterrumpida, a imprimir los billetes que emite, así como los Extractos Oficiales de los Juegos de Loterías, Quinielas, y el resto de los juegos administrados por esta Dirección.
 
El 24 de Agosto de 1910, en oportunidad de sortearse una Lotería extraordinaria se inauguro la cabina que protege los globos, siendo realizada en la Escuela Nacional de Artes y Oficios, para amortiguar el enorme ruido producido por el golpeteo de las bolillas”. Los cristales (de origen belga) que conforman la “vidriera” nunca fueron cambiados hasta el presente y tienen 1 cm de espesor y casi 3 metros de altura.

Para la década del 20, la Lotería se sorteaba 2 veces por semana, los martes y los sábados.
En esos años, y en los siguientes, los billetes de nuestra Lotería se vendían en el país y también en Buenos Aires, Asunción, Río de Janeiro, San Pablo, Santos y Pelotas.
Este hecho económico era de real importancia, ya que oportunamente se impartieron instrucciones a los Cónsules y Vice-Cónsules en el extranjero a efectos de recibir de los Agentes de Lotería, los billetes no vendidos y que por tal motivo eran devueltos a la Institución. Dichos funcionarios recibían los billetes antes de la fecha dada como comienzo del sorteo respectivo.
 
En el año 1953, la Administración de Loterías y Quinielas, quién dependía hasta ese entonces del Ministerio de Instrucción Pública y Previsión Social, pasa a depender del Ministerio de Hacienda lo que hoy es Economía y Finanzas.
 
El 7 de Julio de 1939, se realizo el primer sorteo de Quinielas, en Montevideo y el 2 de Setiembre del mismo año en el Interior del País..
En una primera instancia se realizaban sorteos por separado para Loterías y Quinielas, que con el correr del tiempo se unificaron en uno solo.


La Quiniela. Como se juega 

El juego de Quiniela consiste en efectuar apuestas a la última cifra, dos últimas cifras y tres cifras sobre un total de mil números correspondientes a una secuencia comprendida entre el 000 y el 999, como así también apuestas combinadas, conocidas con el nombre de Redoblona, a dos números de dos últimas cifras cada uno. Las apuestas se realizan por un monto determinado de dinero a uno o varios premios, de un total de veinte, comprendidos entre un primero y un vigésimo.

En las apuestas a varios premios, el monto apostado se dividirá en cantidades iguales entre los mismos para poder liquidar los aciertos que eventualmente se generen en ellas. Los veinte números que determinan aciertos son resultado de un sorteo que determina también el orden que cada uno de ellos ocupa. Los aciertos se producen en los casos en que los números jugados estén comprendidos dentro de la cantidad de premios a los que han sido apostados. Así por ejemplo un número apostado a los siete premios, tendrá acierto en el sorteo en que participa si resulta comprendido entre los números sorteados entre el primer y séptimo lugar.

En casos de aciertos, las apuestas efectuadas a la última cifra generarán premios equivalentes a siete veces lo apostado, a las dos últimas cifras setenta veces lo apostado y a tres cifras quinientas veces lo apostado. En las jugadas a Redoblona los montos a apostar sólo se harán al primer número que las componen.En dicha modalidad, el segundo número no podrá ser jugado a un premio anterior al quinto.

Para obtener premio en esta modalidad, deberán acertarse los dos números jugados. En las apuestas a Redoblona, el monto de acierto correspondiente al primer número pasará a jugar automáticamente como monto de apuesta al segundo. Los montos correspondientes a aciertos de apuestas efectuadas a varios premios, serán el resultado de dividir los montos apostados por la cantidad de premios a los que los números juegan respectivamente, aplicado como apostado al primer premio. En caso de repetición de números sorteados, se pagarán por concepto de aciertos de jugadas simples efectuadas a una, dos y tres cifras, tantos montos como veces estén comprendidos los números jugados entre los premios a los que han sido apostados.

En las Redoblonas, la ganancia se acumulará, en los casos de repetición del segundo número apostado hasta el máximo de 1.000 (mil) veces el monto de la apuesta referida al premio, si el acierto producido supera ese monto. En las jugadas de varios premios a varios premios si se repitiera el primer número apostado, se liquidarán hasta tantos máximos como veces salga, en la medida que sea necesario aplicarlo por repetición, también del segundo número apostado. De repetirse solamente el primer número se liquidarán tantas redoblonas simples como veces haya salido sorteado. Se entenderá por monto de apuesta referida al premio el que surja de dividir la cantidad apostada a varios premios entre esos mismos premios.


Tomamos del trabajo del Profesor Renzo Pi Hugarte,  Facultad de Humanidades de la Universidad de la República Uruguay: 

Elementos de la cultura italiana en la cultura del Uruguay 


[...]  "He aludido a otras influencias italianas y quiero por eso referirme a cuestiones que tienen más que ver con los aspectos ideológicos de la cultura. Así, en el orden de la eterna espera de lo que el azar puede proporcionar a las vidas grises y económicamente apretadas de la gente del pueblo, una de las grandes pasiones lúdicas rioplatenses, con su carga de esperanzas, tiene origen en la Italia del sur; me refiero a la quiniela. Adherido a la imprevisible aparición de los números sorteados, persiste la creencia de que los sueños anticipan de manera metafórica, velada y críptica, las cifras que habrán de ser ganadoras en la siguiente oportunidad. Sin embargo, es necesario saber interpretar los significados de las imágenes oníricas de acuerdo con fórmulas antiguas que expresan esas equivalencias y cuyo sentido resulta a menudo arbitrario.

Para ello se utilizan las smorfie, sobre todo, las napolitanas. Estas tablas indican, por ejemplo, que si una persona sueña con un muerto, deberá jugar al 47; y si ese muerto habla en su sueño, al 48. También esas listas con las correspondencias entre los motivos soñados y los números a ser jugados a la quiniela son denominadas con su nombre italiano acriollado: esmorfia. 

Hay empero una alteración en las tradicionales listas italianas producida por el culto a un santo también italiano que es el que mayor número de devotos convoca entre todas las manifestaciones del catolicismo popular en el Uruguay: San Cono; cuyo número es el 03, por ser ese día de junio en que murió, según lo aseguran los relatos agiográficos, fecha en la que tiene lugar su multitudinaria celebración.

Claro que la suerte tiene su contrapartida en la mala suerte, en la “yeta”, forma españolizada a la rioplatense de la idea de jettatura, que hay que esquivar como se pueda, porque hay situaciones que la provocan e individuos que resultan invencibles “yetatores”. (Cierto es que actualmente, estos términos han caído en desuso, siendo sustituidos por otro italianismo difundido desde Buenos Aires: “mufa”, del italiano muffa que significa moho: alegoría referida a que la mala suerte enmohece el espíritu y la vida. 

No obstante en tiempos anteriores, la idea de la “yeta” tuvo gran predicamento y hasta el célebre comediógrafo argentino Gregorio de Laferrere -1867-1913- obtuvo un señaladísimo éxito con su obra “¡Jettatore...!”, acaso paralela a la canzonetta napolitana “di attualitá” de igual título, con música de V. Valente y versos de P. Cinquegrana. Tal vez no resulte ocioso recordar que uno de los personajes de historietas más populares del Río de la Plata, fue “Fúlmine”, temible “yetatore” creación del dibujante Divito difundido por la revista de Buenos Aires “Rico Tipo”  [...]

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