domingo, 10 de octubre de 2010

BOLIVIA . De contrastes , de guerras, de ferias y de banalidades

Salar de Uyuni. Uno de los yacimientos de litio más grande del mundo.  Foto:  Yael

    La tierra y su gente , que hoy conocemos como Bolivia , gozan  quizá como ninguna otra  región americana, del triste privilegio de haber sido victimizada tanto por  la codicia  de  propios como de extraños. Primero fue el europeo,  conquistador etnocida  cubierto  de metal  , que a caballo en   su codicia  sin límites   casi que  logra  a pura sangre, catecismo y fuego, no dejarle al Otro  que encontrara  en el contacto ni tan siquiera el alma.  Luego  vendrían  otros tiempos de  luchas quizás inevitables   en  la dialéctica  de poderes e intereses de la época,  esta vez  doble dolor, por  muertos propios y por  ajenos ,  pueblos  hermanos en cultura y sangre,  cordillera y llanura, de acá y acullá los Andes.  Los siglos post coloniales XIX y XX  fueron a  Bolivia tiempos de guerra, de destrucción y pérdida. Pura pérdida.  Tiempos  de  sangrientas luchas fratricidas, teñidas de rencores  solapando  inconfesables  afanes de conquista . 


    Hermanos americanos unidos en el beneficio de  las aguas  bienhechoras del Océano Pacífico , que hubo de ceder , quiero pensar que regañando y en disgusto,  su nombre de paz para la  guerra,  y allí, pobre  noble Bolivia de armas presuntuosas,   le quitaron  a filo de acero  su  mar y parte enorme de su cultura inmaterial incrustada en  su ancestral  cosmovisión  mágico religiosa. Así también  , así de igual,   pecho frente a pecho, casi que abrazados de tan próximos , decenas de miles de bolivianos y paraguayos, mestizos y cholos,  aymaras y guaraníes, quechuas y aché,  ensangrentaron las selvas del chaco en guerras invisibles y sin gloria. Solamente se moría, se pudrían y  se enterraban unos y otros en la hojarasca  húmeda de la selva lluviosa .  


También desde el gigantesco  Brasil  y de la Argentina enorme, llegó el acero amenazante . Ni el Perú ni el Chile tampoco  descansaron. En fin , de una manera u otra, todos.  La dejaron sola en el techo del  mundo  , librada al azar, sin puerta de salida a la vida , poblada de indios en penas antiguas  y en la  incertidumbre   existencial  de buscar y  no encontrar  dioses perdidos. Todo esto no hace demasiado tiempo. Las cicatrices,  de cierto todavía están.  Aún cuando no son visibles al momento de tanta foto, de tanta gente, de tanto presidente,  en tanta reunión,  en tanta charla americanista y en tanto parloteo de hermandad latinoamericanista. Que quizá no tengan presente a Hernández y su Martín Fierro, que por las dudas, les recuerdo, dijo fuerte ,  con voz clara..."los hermanos sean unidos esa es la ley primera"... sino  se lo comen los de afuera. Ya lo hicieron. Saben entonces como  hacerlo.


    Reflexiono en la pena que para esta América de historia triste estas cosas significan . Vuelvo la mirada a los sueños libertarios de Tomás Katari, de Tupac Amaru y Tupac Katari. Pienso en Bolívar, fundante  de la nación que hoy se honra con su nombre  y redactor de su primera Constitución, que opinaría hoy de tanto discurso utilitario y fáctico , en  los cuales su nombre suena  una y mil veces  en  pretensión legitimadora y legitimante  de nuevos tiempos, nuevos intereses, nuevas codicias.  ¿Qué pensaría Simón el llanero inolvidable e impenitente, el Libertador , mirando hoy  a  su Bolivia   bicentenaria?


    A un buen y querido   uruguayo , que ama entrañablemente a esa  sufrida, marrón ,   querible Bolivia, le debo y agradezco  el haberme noticiado de este video  de la Feria de Kantuta , que me lo enviara y  que quiero compartir con ustedes  en esta página .  También le debo y agradezco la foto del salar de Uyuni de su autoría. Va de mí, enfrentar en contraste  con ese testimonio elocuente de cruda realidad de lucha por sobrevivir del pueblo boliviano,  con otra realidad,  ésta de  cara frívola y alma aculturada, que desde la pura  racionalidad no  logro entender por más que me interrogo,  a título de qué,  por y para qué, se excitan en el deseo de ser  parte del mundo blanco , sea esto lo que fuere, que no importa , pese al  fuerte  discurso  hegemónico y dominante  que intenta desde lo teórico negar su  existencia , cuando la realidad que siente y la piel lleva , dice lo contrario.




Me encomiendo a Ekeko, divinidad aymara de la abundancia y prosperidad,  y le solicito conceda a Bolivia estos bienes que   de hecho y derecho la gran nacion andina  merece. 




Dejo estos videos y fotografías  testimonios a  la reflexión y crítica de ustedes ,  los que se me  ha ocurrido titular y compaginar de la forma siguiente: 


1 - Bolivia  y la cultura de la estrategias de vida : 
     La feria de Kantuta







2-  Bolivia y la aculturada sensualidad de los satenes , las  sedas y  la estética exótica  del cuerpo   femenino devenido mercancía de placer  :  
Feria de misses,  de  frivolidad ,  de vanidades y mercado. 










3 - Bolivia y la discreta  esperanza:  La nueva realidad del    vecindario y zonas aledañas




Los líderes. Que quiero creer han leido con atención la historia de estas tierras.  Los  que hoy tienen en sus manos tanta cosa por hacer, que de tanto decir y de tanto dichas, por repetidas se nos hacen desde que lo  parecen , imposibles. También desde ahí se construyen discursos de dominación.  En Bolivia , La Paz,  el Presidente Evo e invitados  celebran  el Bicentenario de Bolivia.








Evo Morales Ayma.  84º y 85º Presidente de Bolivia








"Si la conformidad no se alcanzaba por la reflexión, quedaba el camino de la fe.                 Tirarse de cabeza en la fe".    Tiempos de abrazar. Juan Carlos Onetti