domingo, 22 de noviembre de 2015

¿Qué es un hecho social?

Una mirada desde la Antropología Social
Breve ensayo
autor: j.n.viana






¿Qué es un hecho social? La visión de Emile Durkheim.


   Lectura crítica:

   Emile Durkheim: Las reglas del método sociológico.




  • INTRODUCCIÓN.

“Debe recalcarse, que yo no suscribo sin restricción
 lo que he dicho en mis libros.”
  Michel Foucault.




I-             Emile Durkheim. Breve esbozo biográfico.

“Un hombre se confunde, gradualmente, con la forma de su destino, un hombre es, a la larga, sus circunstancias”.
 Jorge Luis Borges.  La escritura de Dios. El Aleph.
        

El 15 de abril de 1858 en Epinal,una pequeña ciudad de Francia, nace  Emile Durkheim, en una familia de rabinos, su padre  muere siendo Emile muy joven. De todas maneras su infancia y adolescencia transcurren dentro de parámetros normales para su época y condición social.  Luego de cursar con mucho éxito sus estudios secundarios es enviado a París para preparar su ingreso a  la prestigiosa, a la vez que  famosa por la severidad de sus condiciones de ingreso, Escuela Normal Superior, en donde comienza estudios luego de acceder a un lugar convirtiéndose en un “normalien”, en el año 1879, lo cual constituía a la vez que un prestigio y reconocimiento importantísimo, también  un tremendo desafío, no siempre soportado por todos los alumnos, sometidos a condiciones de competencia y exigencias en extremo severas, que eran justamente las bases que sustentaban el reconocimiento intelectual implícito a la formación obtenida en la institución y que otorga a la condición de “normalista”, una especie de titulación extraordinaria, un valor  agregado y ciertamente reconocido para los egresados y respetado en el mundo académico e intelectual.

 En esta época traba amistad con Jean Jaurés y también se inclina por tomar cursos de filosofía. Posteriormente ya transcurriendo los años 1885 y 1886, estudia ciencias sociales, primero en Francia , luego viaja a  Alemania y asiste a los celebrados y prestigiosos cursos de Wundt.  En 1887 se le designa profesor de pedagogía y Ciencias Sociales en la Universidad de Burdeos.

En el transcurrir de ese mismo año, 1887, aparecen publicados sus primeros artículos, lo que corre paralelo a su designación como profesor de Pedagogía y Ciencias Sociales en la Facultad de Letras de Burdeos, hecho este al cual se considera como el primero de los cursos de fuerte contenido sociológico dictado en Universidades francesas .

 En 1893, Durkheim sostiene su tesis de doctorado con su obra: “ De la División social del Trabajo”  y ya en 1895 publica “Las reglas del método sociológico”, al año siguiente su curso de sociología se transforma en cátedra magistral, y en el mismo año  funda el Année sociologique, ámbito de gran resonancia intelectual.

 En 1907 es el año de publicación de otro de sus trabajos considerados clásicos,  “El Suicidio” obra esta que genera una corriente de fuerte crítica pero que a su vez cimenta su estatura intelectual ya de por sí a estas épocas muy consolidada. En 1912 aparece “Las Formas elementales de la vida religiosa “.

En 1913, su cátedra  es jerarquizada al interior de las estructuras académicas de la Sorbona y alcanza   en un hecho de muchísima significación epistemológica , el título de “Cátedra de sociología” .

Este hecho es un punto de inflexión de tremenda importancia para las ciencias sociales, desde el momento que Durkheim, cuenta ahora con:

1.    Un ámbito legitimizado  por la academia desde donde emitir su magisterio sociológico
2.    Su recientemente fundado Anuario Sociológico, le brinda las herramientas necesarias y elementales para la trasmisión de un pensamiento y un conocimiento que epistemológicamente ahogado hasta entonces,  hacía esfuerzos por obtener los espacios que le  permitieran oxigenarse.

Tanto él, como sus discípulos, y otros destacados intelectuales de la época, utilizaron con abundancia y provecho este espació de publicación nuevo que se les ofrecía, con las consecuencias fecundas que toda posibilidad de exposición de conocimientos genera .

 En 1915, en los años terribles de  guerra, que los historiadores extrañamente aceptan denominar primera y mundial, pierde a su único hijo, muerto en los campos de batalla, igual suerte corrieron muchos de sus discípulos .
El 15 de noviembre de 1917, a la edad de 59 años, Emile Durkheimn  muere en París.

Su época.

A Durkheim y sus circunstancias, debemos contemplarlas, sean estas  aquellas determinadas por la pertenencia a su tiempo, como las que corresponden a determinaciones de su espacio, en el escenario de una Europa en la que Francia vivía sus tiempos, abandonando dolorosamente el siglo XIX envuelta en convulsiones y crisis.  También y no menores, son las circunstancias que quedaron determinadas por el entorno de gran religiosidad que imperaba en el seno de su familia, en donde el modelo parental aspiraba para él un futuro de rabino, se debe también anotar como clara   proyección así mismo de su posición social,   su  formación académica superior, muy subordinadas en la época a las de  su propia pertenencia de clase de las que salvo excepciones eran privilegio , lo ponen y enfrentan al compromiso de ser fundante de la filosofía académica y también se le debe acreditar sin duda como  mérito no menor, la promoción, desde una visión intelectual remozada, crítica,  y no por ello menos heredera de sus maestros, uno de los más próximos , Augusto Comte, para quién estos fenómenos que se producían en la sociedad, eran materia de estudio para una  disciplina que denominara ya unas décadas antes, sociología.

Le toca en suerte, lo enfrenta también, al desafío de ser actor y protagonista del  alumbramiento, con los dolores propios de cualquier parto, en el escenario intelectual de su época de la puesta en funcionamiento y la  institucionalización de la Sociología, disciplina a la cual se aproxima y aborda desde una temprana y permanente inquietud de  investigación del sistema educativo, es esta su inspiración y objetivo el promover el estatuto epistemológico de las Ciencias Sociales, dentro de una proposición de institucionalización que parte de un principio exigente de crítica al sistema que produce a los investigadores. Esta inquietud crítica no le granjeará precisamente bendición desde las aulas académicas que sienten crujir algunos viejos y   cómodos presupuestos.

 También es deber acotar que no está absolutamente solo en el enfrentamiento.
 Los textos de Comte y su dura mirada crítica a la Escuela politécnica, de donde fuera en su momento expulsado, y a los  hijos dilectos de esta Institución, los ingenieros de allí egresados, resuenan con mucha fuerza en los ámbitos intelectuales. También Spencer,  es socio importante en la empresa, no siendo para nada menor el peso en la discusión, de  sus trabajos y estudios sobre las profesiones.
     
 Durkheim, para quién la teoría surge de la práctica, no podía escapar al escenario fermental que le toca  vivir, entre otros acontecimientos la II Internacional Socialista del año 1889, y del gran impacto que la dinámica del movimiento obrero produce en el mundo académico.

En  Alemania vive su propia experiencia con el socialismo académico pletórico de discusión, y analizando a Saint-Simon, lo contrapone y anota las diferencias con Comte, con quién ya establecimos en párrafos anteriores, pone siempre respetuosas pero críticas distancias.
     
El materialismo histórico, tuvo en el autor del cual nos ocupamos en esta   modesta aproximación, una fuerte influencia en toda la corriente de pensamiento durkhemniano, lo cual no siempre ha sido  suficientemente analizado, ni tenido en cuenta en todo su importancia, quizás debido a que su figura intelectual ha quedado un tanto solapada por un tiempo histórico pleno y rico en acontecimientos del conocimiento social.



II. Las Reglas del Método sociológico.

“[...] el sentido común nos impone su juicio”.Emilio Durkheim.

·         A los efectos del tema que abarca este trabajo, nos ceñiremos no a un intento de análisis global de  la obra, lo que nos parece rebasaría los límites de este trabajo y ya sin que nos parezca, sencillamente una certeza, supera totalmente nuestra calificación  sobre el tema ,haremos no obstante un intento de explicación de lo que Durkheim, en una construcción intelectual de    grán riqueza epistemológica entiende como un conjunto de reglas a través de las cuales observar y comprender lo sociológico y recortando , pondremos el mayor énfasis en su idea principal respecto a que debemos entender  por  Hecho Social y como identificarlo.




            Ya desde los  inicios, al elaborar  el prólogo con el cual nos introduce a su  obra “Las reglas del método sociológico”, y respecto al cual nos imaginamos sin excesivo esfuerzo, dado su peso conceptual, el tiempo de reflexión intelectual  dedicado a elaborar el mismo, Durkheim nos previene y a la vez  nos exhorta desde el peso de su escritura a evitar la distracción imperdonable y la ligereza en la aproximación a su texto, que pretende severa y analítica, y a mantenernos en rigurosa vigilia intelectual durante el proceso de su lectura para no dejarnos sorprender .
 Alerta, previene, nos advierte una y otra vez contra los problemas de método que la falta de práctica en considerar científicamente los hechos sociales pueden crear.

 Posiblemente es aquí , donde encontremos la mas clara  referencia al pensamiento cartesiano de dudar de todo como método. Luego el racionalismo estará conceptualmente muy lejos de su obra.

Pese a los años transcurridos, la advertencia nos parece,  totalmente  vigente y diríamos que nada trivial, por el contrario, sabia e inteligente.

      Agregaríamos que aún desaparecido por el preaviso todo elemento de sorpresa, el peligro está y sigue latente y en el ,han sucumbido algunos de los considerados en su tiempo,  prestigiosos y sesudos  pensadores sociales.

            Tampoco es ocioso, ni extraordinario que Durkheim nos prepare para enfrentar el desconcierto del descubrimiento, siendo que el objeto de toda ciencia es realizar descubrimientos, así también es de claro y contundente en alertarnos de las trampas en  que inadvertidamente nos puede hacer caer el poder de seducción del sentido común , de cuyas sugerencias recomienda estructurarse intelectualmente, disciplinarse en el severo ejercicio del análisis , para ponerse  absolutamente a salvo al momento de toda reflexión sociológicas.

 Durkheim, aprovecha su prefacio, en la total acepción de su etimología   de: ser lo que se dice al principio , y  ya comienza a mostrar el hilo de sus ideas con lo que luego construirá el tejido de su idea matriz:


 “Nuestro método no tiene, por tanto, nada de revolucionario. Incluso en cierto sentido es, en esencia, conservador, puesto que considera los hechos sociales como cosas cuya naturaleza, por dócil y maleable que sea, no es modificable a voluntad. ¡Cuánto más peligrosa es la doctrina que no ve en ellos más que el producto de combinaciones mentales, que un simple artificio diabólico, puede en un instante, trastornar por completo.”Durkheim, E., 1986 :14     


Dentro del mismo texto, Durkheim reniega y se protege de la posibilidad que intuye de ser considerado, “tachado” - sería de hecho la  expresión que utiliza-  de materialista y si bien acomoda mejor su pensamiento en el campo contrario del espiritualismo, del mismo modo que estos dividen el campo psicológico del biológico, aquí Durkheim establece y lo hace en forma por demás certera, por demás categórica y fundante:

“[...] Ahora bién, nuestro método no es en parte, más que una aplicación de éste principio a los hechos sociales, así como los espiritualistas separan el reino psicológico del biológico , nosotros establecemos también la separación entre el primero y el social, lo mismo que ellos, nos negamos a explicar lo más complejo por lo más simple. Por consiguiente  ninguno de los apelativos nos es aplicable con exactitud, el único que aceptamos es el de racionalista”[...] Ibidem: 15.

Estos conceptos atraviesan medularmente toda la obra.
 La controversia suscitada e intuida por el el autor, motiva que a la segunda Edición de sus “Reglas”, la prologue aún más extensamente, ocupándose en la respuesta y explicación de lo que define como “controversias bastantes vivas”, realmente un sinnúmero de críticas algunas de ellas de corte durísimo,  de lo cual y de las cuales nos ocuparemos nuevamente.

 Estas ideas , manifestadas con  energía por Durkheim trajeron también junto a el desconcierto que provocó en sus críticos, enfrentados a lo novedoso, la incapacidad de estos de interpretar los cambios de entendimiento, ligerezas y premura en los juicios, en algunos sincera y en otros quizás no tanto,   la consecuencia de  que aún afirmando, que la conciencia, tanto en su nivel social como individual, no hacían a la sustancia, igualmente se hizo acreedor, con gran disgusto de su parte- se le  “tachó”- dice, de realismo y ontologismo.

Su pensamiento se expresa y se desprende con claridad de sus textos, no deja de acusar recibo desde estos prefacios, de con cuanta dureza, a su juicio, obvio que injustificadas, se le acusó de querer eliminar, de quitarle a la Sociología todo elemento mental, al momento de sostener su pretensión de que la vida social está completamente constituida por representaciones.

Es por éstas épocas que comienza a publicarse  L´Année Sociologique, donde  y desde sus páginas se publicó la producción intelectual de los mejores pensadores sociales  de la época, que en cierto modo constituían la escuela que rodeaba al maestro, dentro de ellos Mauss, su sobrino, discípulo y continuador junto a otros de la obra  de Durkheim, constituyéndose en un de sus mas aventajados interpretes en lo que a proseguir los senderos intelectuales de influencia que ya su maestro y tío había desarrollado tanto en los terrenos de la Educación como en los incipientes pasos de una Antropología buscando espacios disciplinares en el todavía incierto mundo de las Ciencias Sociales. Fueron también estas las páginas desde donde defendió mas de una vez su pensamiento innovador.


      Que es un hecho social? Se pregunta Durkheim.

·         Regla relacionada con la  observación de los hechos sociales.

·         El Hecho Social debe ser considerado como cosa.

Es muy  claro en Durkheim y así lo manifiesta en Las Reglas del Método Sociológico, que la base de su método es el tratamiento de los hechos sociales como cosas , lo cual acompaña con una inmediata definición de lo que entiende por cosa:

La cosa se opone a la idea, nos dice. Se debe dentro de esta  concepción, observar a los hechos sociales desde el exterior , practicar con ellos igual método de descubrimiento que con los hechos físicos.

Esta idea de que las cosas, son las que se nos ofrecen e imponen a la observación es capital a los efectos de reconocer con claridad los elementos esenciales que adornan  su idea y le dan los límites.
Si bien tenemos una idea de lo que significan el Estado, la democracia, el comunismo, etc., esta idea es confusa en lo que refiere a su condición de hecho social, hasta que desembarazado nuestro racionamiento de prejuicios y de los significados que les atribuimos y observándolos como cosas, en forma objetiva y científica les descubrimos sus verdaderos sentidos.

Es, en suma, todo aquel objeto de conocimiento que no es naturalmente comprensible a la inteligencia. Es rotundo al afirmar que todo objeto de ciencia, es una cosa, con la excepción quizás de los objetos de estudio de las matemáticas, por ser éstos un constructo del propio investigador.


  • Tampoco se salva de las críticas su afirmación que presenta a los fenómenos sociales como exteriores al individuo. La vida está en el todo, dice, no en las partes.

La sociedad produce fenómenos que son nuevos y diferentes de los engendrados en las conciencias individuales, no son los estados de la conciencia colectiva, de igual naturaleza que los de la conciencia individual, no es la mentalidad grupal, igual a la individual y esto es tremendamente importante en el intento de aprehender el pensamiento durkheimniano.

Cuando manifiesta que los hechos sociales deben ser tratados como cosas, está dentro de la presunción de que todo objeto de ciencia es una cosa. Pero antes de hablarnos del método de estudio de los hechos sociales define a que hechos se refiere bajo este nombre, no deja de anotar que todo método debe ser considerado dentro de la relatividad de lo provisional, ya que la propia dinámica de la ciencia lo hace cambiar.

·         Debe también y así lo hace, defenderse de la crítica de haber querido explicar los fenómenos sociales por su efecto de coacción sobre los individuos, aunque basta leer con atención para darse cuenta que el fenómeno es un indicador, signo exterior que permite reconocer el estar en presencia de un hecho social. No admite tampoco demasiada atención, las críticas que se le realizan ya por estrecha y reducidora o por excesivamente amplia y por lo tanto vaga.


Por mejor que lo intentáramos, no se lograría explicar este punto con la justeza y claridad de Durkheim:


“[...] en efecto se reconoce una cosa sobre todo por que no es posible modificarla mediante un simple decreto de la voluntad. No se trata de que sea refractaria a toda modificación. Pero para producir un en ella no basta quererlo, es necesario un esfuerzo mas o menos laborioso[...] pues bien, hemos visto que los hechos sociales poseen esta propiedad. Muy lejos de ser un producto de nuestra voluntad, la determinan desde afuera [...] A menudo ocurre aún que esta necesidad es de tal carácter que no podemos evitarla.”ibidem: 52.


Lo especial de la coacción social, dice Durkheim:


            “[...] es estar determinada no por combinaciones moleculares, sino que se debe al prestigio de que están investidas ciertas representaciones” ibidem


Interpreta que al contrario de las costumbres individuales o hereditarias que nos dominan en nuestro interior, al estar por entero instaladas en nosotros como individuos, las prácticas o creencias sociales actúan sobre nosotros desde el exterior y constituye un elemento esencial del concepto coacción social, el que las maneras colectivas de obrar o pensar, tienen una realidad independiente de la de los individuos, la de estos, la individual, se conforma, se adapta, está condicionada a la voluntad de aquella en todos los momentos.

O sea que visualizamos un fenómeno social en el hecho que se impone al individuo. Parece simple. No necesariamente es simple de entenderlo. Por lo cual  Durkheim, abunda en ejemplos:

 Cuando en una asamblea o en una multitud, hay algo que cual una reacción colectiva se impone a todos, la risa en su ejemplo, es este un típico fenómeno social, ya que partiendo de lo colectivo, ese sentimiento de risa se comunicó y trasladó a todos y cada uno de los individuos presentes. La risa surge del grupo y no de un individuo. La moda es otro de los ejemplos utilizados en su obra. También cita a las corrientes de opinión que llevan a los individuos ya sea al matrimonio, o como estableció en otra de sus obras, al suicidio.     

Aparece aquí el concepto de Institución, construido con todas las creencias y todas las formas de conducta instituidas por la colectividad y afirma que por lo tanto, la Sociología podría definirse como la ciencia de las instituciones, establece el nacimiento de esta disciplina como ciencia, al momento que se acepta que los fenómenos sociales, sin ser materiales, son no obstante cosas reales que permiten su estudio, son definidos, tienen una manera constante de ser y son de naturaleza no dependiente del arbitrio individual.

Durkheim, escribe “Las reglas”, conciente que poco o nada se había hecho hasta entonces en el campo de la metodología sociológica, mencionando la omisión que Spencer hace del tema, que algo encuentra en Mill, pero centrado  únicamente en su preocupación reductora de manejar  su crítica a Comte, quién, éste si algo trata de la materia en su Curso de Filosofía Positiva.

Su respuesta contundente, sacudió el ambiente académico de la época, de lo cual es muestra suficiente cuanto tiempo y espacio  dedicó el maestro a responder críticas en el prólogo a la segunda edición de la obra.

Centraremos un tanto  nuestra avenida  de análisis en este espacio prólogo a la segunda edición, tanto por razones de método para   atender a los objetivos y alcances de este ensayo, como por la certeza de que en estas  explicaciones están  sin duda  alguna contenidas la mejor y  más acertada  manera de ingresar al pensamiento de Durkheim,  que a estas alturas conocedor de las críticas y controversias que sus conceptos habían levantado construye  todo un nuevo edificio argumental en defensa desde el cual defenderse.

Ciertamente era conciente, de cuanto hería el fuerte postulado antropocéntrico imperante en todo el pensamiento filosófico de la época, al decir que a los hechos sociales  los entendía como formas de sentir, de  pensar y de obrar que presentaban la notable propiedad de existir fuera de las conciencias individualmente consideradas , que los mismos están dotados de un poder imperativo y coactivo que se impone al individuo sin considerar su voluntad.

 Partamos de su propia definición ya que es allí en donde el propio Durkheim advierte que la misma contendrá todo lo definido. Tanto en el espíritu como en la letra su idea está allí, solidamente construida, explícita, abierta por supuesto a la crítica, de la cual nada que sea humano puede ni debe evitar sustraerse, pero si que están allí disponibles todos los elementos que permiten su abordaje   para ser analizada y sujetas a las reglas de la sana crítica.
Es así que expresa en su obra:
           
            “Llamamos hecho social a todo modo de hacer, fijo o no, que puede ejercer sobre el individuo una imposición exterior; o también que es general en la extensión de una sociedad dada, al mismo tiempo que posee existencia propia, independiente de sus manifestaciones individuales.”  Durkheim :39, 1987.

Es a partir de esta definición, que propone como primera y más fundamental de las reglas de su método, y también una de las más controvertidas y discutidas, como lo es su mandato de considerar los hechos sociales como cosas, desde la cual y en el marco conceptual en que la ubica, no hace lugar a concesiones, junto a su postura de que los hechos sociales son a su vez reconocidos por la coacción que los mismos imprimen a los individuos, que se debe ser en extremo cuidadosos en cuanto a su aproximación analítica, y ya bastante advertidos hemos sido por el autor en cuanto a no dejarnos arrastrar por un pensamiento vulgar de mero sentido común  ya que de hacerlo irremediablemente caeríamos en una trampa semántica que nos impediría aprehender el pensamiento y el concepto que rodea y brinda protección y blindaje  teórico a  las definiciones así formuladas y enunciadas.

En cualquiera de los dos conceptos ,que han sido motivo de interminables discusiones y controversias en los ámbitos académicos, -no estuvo ausente  en su momento y tampoco sorprende, del escenario de nuestro seminario, también  movilizado a la discusión-, creando interrogantes, produciendo cuestionamientos, dejando también abiertos los paréntesis de dudas e incomprensión, que a no dudar fermentarán en reflexiones que son las que acompañan el trabajo intelectual fecundo.

A modo de Resumen.

Las Reglas no se agotan en los análisis anteriores, si bién estos constituyen la parte considerada medular de la obra y a las cuales por tanto hemos dedicado hasta aquí todo el énfasis. Pasaremos ahora a un análisis general  de la obra, deteniéndonos en breves comentarios sobre cada una de las fases en las cuales entendemos que nuestro autor metodológicamente dividió su obra.

·         Tratar los hechos sociales como cosa, de lo cual ya hemos intentado una suficiente aproximación, por ser el eje del  contenido epistemológico del pensamiento y de la obra. Agregamos que se advierte detrás de esta regla un esfuerzo de Durkheim por darle a la ciencia social, el método de las ciencias positivas, lo que algunos autores llaman racionalismo científico. Tenía claramente en mente, lo difícil de aprehender del objeto de estudio,  lo cual obligaba a extremar la rigurosidad a través del método empírico y el objetivar. En definitiva de esto se trata su intención de pasar de la filosofía, calificada como social a una ciencia social.
·          

También se ocupa y se extiende en comentarios y apreciaciones en cuanto a  defendernos de la tentación y el peligro de las nociones vulgares o prenociones. Podríamos decir que su discurso es categórico en cuanto a que sin reflexión crítica, aplicada según métodos y ceñidos a estos en forma permanente, son las bases de la ciencia. Su reflexión en este sentido partía del aserto que  los hombres no habían esperado a los científicos sociales para reconocer de una u otra forma los fenómenos sociales dentro de los cuales desarrollaban su existencia.


·         No deja de advertir y poner en alerta en cuanto al estado de permanente vigilia, de vigilancia epistemológica constante en que deben permanecer los investigadores sociales, ya que es muy grande la tentación de creer que se está en presencia de fenómenos obvios, fáciles de comprender y por lo tanto fáciles de explicar. Sus consejos se sintetizarían en su llamamiento a la práctica de la extrañeza, el escepticismo como marco de propuesta, una postura mental de ignorancia metódica, son las herramientas que deben estar siempre disponibles y atentas ante los cantos de sirena que representan la ilusión del saber que a veces parece estar facilmente disponible y próximo. En esta etapa de su obra Durkheim insiste en definir en forma totalmente específica el tipo de fenómenos que se va a estudiar. Si se logra la objetividad necesaria, la definición se referirá no a las ideas que tenemos del fenómeno, sino a las propiedades que podamos aislar y que son observables e inherentes a los mismos. Aparece aquí su conocido análisis tomando al delito como tema. En forma crítica se hace el planteamiento si esta regla no padecerá de error en si mismo ya que si un crimen es definido o descripto como el acto que una vez consumado acarrea una sanción, un castigo que ya está predeterminado, pareciera ser que se  esta definiendo al delito en vista al concepto de la pena que se aplicará por la conducta desviada. Ante esto Durkheim es categórico  al establecer que no es función de la definición explicar el fenómeno, ni descubrirlo en sus rasgos esenciales. Se trata de establecer un primer contacto con las cosas desde la observación de lo externo:

 “Ciertamente no es la pena,  la que hace al delito, pero es gracias a ella que el delito se revela como exterior a nosotros, de modo que es necesario que debemos partir de ella  si queremos llegar a comprender.”Durkheim, E., 1987:64

                         

·         También se detiene con acierto en el problema que al método puede depararle los sesgos del investigador, durante todo el proceso en el cual se va en forma sistemática y a través de la observación configurando el archivo de datos. Durkheim era conciente de que en el proceso intervenían  el observador y sus sentidos, y por lo tanto cargado de las subjetividades de este, lo cual podía contaminar los resultados. Su pretensión consistía en advertir que debe separarse al momento de la observación, para salvaguardar su objetivad sociológica, al hecho social de cualquier otra manifestación individual.



           







Conclusiónes:

Estas no pueden sustraerse a las que el propio Durkheim elaborara para sus “Reglas”, y es desde allí desde donde  llega rotundo su discurso en la formulación y afirmación de sus ideas.

Son a su juicio los caracteres innegociables de su método:

·         Ante todo su independencia de “toda filosofía”:

“Como la sociología ha nacido de las grandes doctrinas filosóficas, conservó el hábito de apoyarse en cierto sistema, con el cual por eso mismo se solidariza. De ahí que haya sido sucesivamente positivista, evolucionista o espiritualista, cuando en realidad debe contentarse con ser sociología a secas.” Durkheim: 151.

Expande este concepto llevándolo a determinar su juicio respecto a que lo sociología no debe tomar partido alguno entre las grandes hipótesis que dividen a los metafísicos, reclamando si, en otro de los pilares fundamentales de su pensamiento que el principio de causalidad se aplique a los fenómenos sociales. No desconoce así mismo, que  es de interés de la propia disciplina filosófica esta división, tales desprendimientos no harán sino bien a ambas.


·         Dice luego, que su método es objetivo, que se subordina totalmente a la idea de que los hechos sociales son cosas y como tal deben ser tratados.

“Hemos demostrado de que modo el sociólogo debe desechar sus preconceptos acerca de los hechos, para afrontar los hechos mismos, como debía reclamarles el medio que permitiría clasificar a los propios hechos en sanos y en mórbidos [...]Pues una vez experimentamos el sentimiento de que estamos en presencia de cosas, ni siquiera se nos ocurre explicarlas mediante cálculos utilitarios  o razonamientos de ningún tipo. Comprendemos muy bien la distancia que hay entre tales causas y tales efectos. Una cosa es una fuerza que sólo puede ser engendrada por otra fuerza”” Ibidem: 153,154.

·         Por último  nos conduce Durkheim, dentro de este perfecto razonamiento, al lugar en donde nos persuade de que si consideramos a los hechos sociales como cosas, no olvidemos que se trata de cosas sociales.

“El tercer rasgo característico de nuestro método consiste en que es exclusivamente sociológico[...]hemos demostrado que un hecho social puede explicarse unicamente mediante otro hecho social[...]por consiguiente, la sociología no es el anexo de ninguna otra ciencia; es a su vez una ciencia diferenciada y autónoma y el sentimiento de lo que tiene de particular la realidad social es a tal extremo necesario para el sociólogo, que únicamente una cultura especialmente sociológica puede prepararlo para comprender los hechos sociales.” Ibidem: 154.

Durkheim, nos pone de frente a una disciplina, la Sociología, a la cual concibe como una ciencia objetiva que se fundamenta en torno a una teoría del hecho social, al cual y al dotarlo de las condiciones necesarias para el objeto de estudio de la sociología como ciencia, que estos: los hechos sociales se distingan claramente de los objetos de estudios de otras ciencias, o sea que esté dotado de especificidad con respecto a aquella, en la misma senda de razonamiento, tiene que tener la cualidad de ser observable y por lo tanto explicable, fórmula que es de rigor en las restantes ciencias y en su relación con sus objetos de estudio.

De tales requisitos, se producen sus controvertidos y quizás los conceptos mas identificados con su pensamiento:

El de considerar a los hechos sociales como cosas, y la característica de estos de ejercer coacción sobre los individuos.

Producto como somos de  lecturas antropológicas, no nos es extraño sentirnos cómodos y a gusto, próximos a la construcción intelectual  de Durkheim,  recogida luego por sus discípulos, entre ellos la figura de su sobrino Marcel Mauss con su teoría del hecho social total y   su idea del don: ese espacio dentro del cual circula el quehacer humano, el  dar, el recibir, el devolver, tan caro a los que vemos en la Antropología Social, una disciplina   pendiente  y ansiosa del hombre en su diversidad, con la tozuda intención de buscar espacios donde  su voz  y opinión importen, observando participante  el escenario cada vez más complejo en donde la especie  debe encontrar y aplicar las estrategias mejores  de supervivencia que sean las adecuadas al  vivir y sobrevivir de la misma en justas condiciones, en donde no existe determinismo alguno que  impliquen la existencia de dominantes y dominados, en donde estos realmente son depredados por aquellos.

La Antropología social, tiene suficientes elementos para analizar con justeza, colaborar emitiendo su  opinión respecto a como la vida social  y por lo tanto los hechos sociales no necesariamente constituyen una situación de sometimiento de unos por otros,por el contrario, conoce y sabe que en la justa distribución de los recursos los grupos tradicionales, encontraron generalmente la armonía de la convivencia.

Dentro de estas apreciaciones finales, no queremos obviar referirnos  a lo que nada tiene de casual ni debe sorprendernos, que una figura destacada del pensamiento social contemporáneo en general y de la Antropología Social en particular, compatriota de Durkheinm y nos referimos a Claude Lévi-Strauss, en su clase inaugural en el Colegio de Francia en 1960, en el ejercicio de la recientemente creada cátedra de Antropología Social(1958), haya privilegiado una y otra vez en su discurso la importancia capital de Durkheimn, asignándole en su persona el mérito a Francia de ser la pionera fundacional de la Antropología social moderna en Europa y así se refiere en la Introducción a su clásica obra Antropología Estructural:

“Pero no sorprenderá, que Durkheimn ocupa en esta lección un lugar mas importante; el encarna lo esencial de lo que fue la contribución de Francia a la Antropología Social, a pesar de que su aniversario-celebrado brillantemente en numerosos paises extranjeros- haya pasado entre nosotros casi inadvertido y no haya tenido lugar todavía ninguna ceremonia oficial[...] no me desmentirán si recuerdo que alrededor de 1935, cuando nuestros amigos brasileños querían explicarnos las razones que los habían llevado a elegir misiones francesas para formar sus primeras universidades, citaban siempre dos nombres: primero , sin duda el nombre de Pasteur, y después , siempre el de Durkheimn.”Levi-Strauss,C., 1968: XXII.

Estudiante proveniente  de la Antropología Social, me permito terminar este sencillo ensayo de aproximación a las Reglas del Método Sociológico y a un intento de respuesta a la interrogante planteada de que es un Hecho Social en la visión de Durkheim citando el mismo homenaje que Lévi-Strauss le realiza al dedicarle su libro ya citado:

Como este libro aparece en 1958, año del centenario de Emile Durkheimn, se le permitirá a un discípulo inconstante ofrecerle en homenaje a la memoria del fundador de L¨Année sociologique; prestigioso taller donde la etnología contemporánea recibió una parte de sus armas y que hemos entregado al silencio y al abandono, menos por ingratitud que por el triste convencimiento de que la empresa excedería hoy nuestras fuerzas.” Levi-Strauss, ibidem.







·         BIBLIOGRAFÍA.

Durkheim, Emile, 1987, LAS REGLAS DEL METODO SOCIOLÓGICO, Editorial La Pléyade, Buenos Aires.

Levi-Strauss, Claude, 1968, ANTROPOLOGÍA ESTRUCTURAL, Eudeba, Buenos Aires.